
Una reunión grabada en audio y video por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) forma parte de las principales pruebas incluidas en la solicitud de extradición contra Gilbert Bell Fernández, conocido con el alias de “Macho Coca”.
Según el documento presentado por las autoridades estadounidenses, Bell Fernández era identificado como el presunto líder de una organización internacional de tráfico de drogas que operó desde Costa Rica entre marzo de 2022 y agosto de 2023.
Las autoridades norteamericanas señalan que habría conspirado para enviar grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos.
La investigación apunta a dos fuentes confidenciales que trabajaban bajo la dirección de la DEA y se hicieron pasar por integrantes de una red internacional dedicada al narcotráfico interesada en adquirir cocaína para distribuirla en Nueva York y otros destinos.
De acuerdo con el expediente, tras varios meses de conversaciones con presuntos integrantes de la organización, las fuentes fueron presentadas a “Bell Fernández” Macho Coca” como el “padre” o líder de la estructura criminal.
Las reuniones y llamadas telefónicas sostenidas con el sospechoso fueron registradas por las autoridades estadounidenses.
El documento detalla que, en agosto de 2023, las fuentes confidenciales sostuvieron una reunión con “Macho Coca” en Costa Rica, la cual fue grabada en audio y video.
Durante ese encuentro, según la solicitud de extradición, se discutió la posibilidad de que el costarricense suministrara aproximadamente 700 kilogramos de cocaína para ser trasladados posteriormente hasta la ciudad de Nueva York.
La investigación añade que Bell Fernández aceptó reunirse posteriormente con las fuentes en Panamá para recibir el dinero correspondiente al negocio.
Antes de esa reunión, la DEA documentó otra transacción que, según el expediente, permitió fortalecer la investigación.
En febrero de 2023, con la supuesta autorización de Bell Fernández, un integrante de la organización entregó a una de las fuentes confidenciales un kilogramo de cocaína a cambio de aproximadamente $6.000.
Tras esa compra controlada, continuaron las negociaciones para concretar un envío de mayor escala, que finalmente quedó registrado en las grabaciones realizadas por la agencia estadounidense.
Las autoridades de Estados Unidos sostienen que Bell Fernández dirigía una organización dedicada a importar, fabricar, poseer con intención de distribuir y distribuir cocaína hacia territorio estadounidense.
La solicitud de extradición incorpora las grabaciones de audio y video, conversaciones telefónicas, reuniones presenciales y otras diligencias desarrolladas por la DEA como parte del sustento probatorio del caso.
Actualmente, Bell Fernández enfrenta un proceso de extradición solicitado por Estados Unidos, donde es requerido para responder por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico internacional.
El pasado 2 de junio, el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal del Segundo Circuito Judicial de San José autorizó la extradición de “Macho Coca”, hacia Estados Unidos, al declarar con lugar los recursos de apelación presentados por el Ministerio Público y la Procuraduría General de la República.
La resolución revocó parcialmente el fallo emitido por el Tribunal Penal de Limón, que había rechazado la solicitud de extradición. La entrega se dará una vez que Estados Unidos envíe la carta de compromiso donde se compromete a no imponer cadena perpetua ni pena de muerte.


