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En Costa Rica, contamos con más personas en la fuerza laboral, pero la producción del país no crece al mismo ritmo, según el último informe del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE) de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Este estudio comparó el desempeño del Producto Interno Bruto (PIB) con el índice de “Cantidad total de horas laboradas” que componen los investigadores con datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
“El PIB crece más lento que el número total de horas que trabajan los costarricenses. Además, la ocupación en la fuerza laboral también está aumentando”, explicó Daniela Córdoba, investigadora principal del proyecto.
El índice de horas laboradas pasó de 101,1 en el primer trimestre de 2024 a 104,1 en el mismo periodo de 2025, lo que representa un incremento del 4,1%.
Este aumento se debe, en gran medida, a que un 2,5% más de costarricenses se incorporaron al mercado laboral en el último año.
Los sectores que impulsaron este crecimiento fueron: enseñanza y salud, transporte y almacenamiento, intermediación financiera, actividades profesionales, construcción, industria manufacturera, empleo doméstico, hoteles y restaurantes.
No obstante, la productividad por hora trabajada bajó de un valor de 102,51 en el índice a 99,74. Es decir, hay más personas trabajando y más horas laboradas, pero el país no está produciendo proporcionalmente más bienes y servicios.
“Esto significa que hay más costarricenses en la fuerza laboral, pero la productividad no ha mostrado un aumento”, subrayó Córdoba.
Desde la perspectiva de salud ocupacional, este fenómeno preocupa. Trabajar más horas no garantiza mayor productividad, advirtió Freddy Brenes, experto en salud ocupacional de la UCR.
“Si no mantenemos un equilibrio en el trabajo, se genera una sobrecarga laboral que conlleva a un desgaste físico y mental”, indicó.
Brenes resaltó que, a nivel mundial, la tendencia actual se orienta hacia modelos laborales más sostenibles, donde la eficiencia prime sobre la cantidad de horas invertidas.
“Esto nos invita a reflexionar dentro del contexto global, donde se busca que las personas tengan más tiempo libre y
jornadas laborales más reducidas, pero con mayor efectividad y producción”, agregó.
Freddy Brenes
Especialista en Salud Ocupacional
“Jornadas largas no son sinónimo de productividad. Hay una serie de factores en cada persona que deben considerarse para determinar la productividad”.
Daniela Córdoba
Investigadora del IICE-UCR
“Hay más personas trabajando y, por otro lado, quienes ya están empleadas podrían estar trabajando más horas, pero la economía no crece al mismo ritmo”.

