Estudiantes UCR reciben clases en ranchos y con goteras

Sedes de Puntarenas presentan problemas infraestructurales

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Los estudiantes de la Universidad de Costa Rica (UCR) en las sedes de Puntarenas reciben clases en instalaciones con goteras, sin aire acondicionado y en ranchos abandonados por años.

Así lo denunciaron un grupo de alumnos de la regional ubicada en Golfito, quienes presentaron un recurso de amparo en 2025 ante la falta de accionar por parte de la administración universitaria.

Sin embargo, es un problema de hace muchos años, afirman.

“Las instalaciones eran de la United Fruit Company y lo que primero que uno piensa es: aquí cuando llueve hay goteras ¡Es un hecho! Una compañera está sentada frente a mí con la computadora abierta cuando de pronto, empezó a llover muy fuerte y vi que ella se movió en carrera porque el agua le iba a caer encima. 

Ya después vinieron otras personas y colocaron un balde para que no cayera agua en los escritorios”, señaló Fabián Valverde, alumno de la universidad.

Según comentó a Diario Extra, al tratarse de edificios declarados patrimoniales no se les permite realizar modificaciones a la estructura. 

Lo anterior impide que se puedan realizar cambios en las instalaciones eléctricas para colocar aires acondicionados, o tener que condicionar ranchos con escritorios para recibir clases, por mencionar algunos casos.

Sumado a ello, los universitarios indicaron que no cuentan con techos para trasladarse a las lavanderías y zonas de cocina, por lo que deben mojarse al querer realizar sus necesidades básicas.

“La verdad, ya es algo que nos preocupa demasiado y nos tiene cansados. Nadie espera que los estudiantes de la UCR estén en estas condiciones acá, mientras otros sí gozan de buenas instalaciones, tienen condiciones favorables para poder desarrollarse y desempeñarse. 

Creo que lo más importante es que no contamos con ley 7600, ni en residencias ni en los edificios de clases, en general, para poder acceder a los dos edificios, lo que tienen de acceso son escaleras, lo que nos genera una preocupación”, señaló Valverde.

La situación también fue denunciada por Esperanza Tasies, representante de las Sedes y Recintos ante el Consejo Universitario, e indicó que los problemas también se repiten en las instalaciones del Pacífico, ubicadas en el cantón central de Puntarenas.

“Cuando se pregunta por el comedor estudiantil, todos señalan un contenedor ubicado en el jardín, el cual afirman que se encuentra equipado con electrodomésticos, pero no puede ser adaptado por un incumplimiento del contratista.

Cuando inspeccioné la biblioteca de la sede, me encontré con el mismo panorama. 

La infraestructura pertenecía a un antiguo dispensario y no se adecúa a las necesidades: no cuentan con aires acondicionados y no tienen espacio para aumentar la colección de documentos o libros”, relató Tasies.

A las problemáticas infraestructurales se suma una inseguridad en la que deben vivir los estudiantes que pertenecen a las residencias universitarias. 

En la sede de Golfito, las instalaciones se encuentran al lado de la carretera principal, no cuentan con cerca de seguridad, y apenas uno o dos oficiales se encargan de vigilar todo el perímetro universitario.

“Un estudiante fue perseguido por una persona externa a la UCR con un puñal, poniendo en riesgo su integridad. Nos preocupa grandemente que esto ocurra en nuestras instalaciones y que alguien entre con la intención de provocar daño a alguno de los estudiantes que nos encontramos en las residencias. 

Estamos expuestos a la entrada de personas ajenas a la institución, algunas de ellas bajo los efectos del alcohol o drogas, que podrían intentar hacernos daño”, se lee en el recurso de amparo presentado y que se tramita bajo el expediente 25-007829-0007-CO, del cual este medio tiene copia.

Problemas conocidos

Estas problemáticas no son nuevas para la administración de la UCR, ya que durante el 2022 el entonces rector de la institución, Gustavo Gutiérrez Espeleta, habría llegado a un acuerdo para mejorar las instalaciones; sin embargo, los mismos alumnos reportan que no se han notado cambios.

“Por parte de las autoridades, lo que se ha dicho es que se van a apegar al plan de ordenamiento territorial de la universidad, que responde a las necesidades de la sede, pero el detalle es que está planteado para muy largo plazo, y las necesidades son cada vez más visibles dentro de la misma sede”, concluyó Javier Rodríguez, presidente de la asociación de estudiantes de la Sede Sur.

Declaratoria de emergencia

A raíz del riesgo que representa que el estudiantado continúe bajo estas condiciones, la representante de Sedes y Recintos, Esperanza Tasies, presentó una solicitud de declaratoria de emergencia ante el Consejo Universitario de la UCR.

Tras ser aprobada de forma unánime, dicho documento permitirá agilizar las intervenciones necesarias, según comentó Javier Rodríguez, presidente de la asociación de estudiantes de la Sede Sur.

“Con esta última declaratoria lo que se espera es que los procesos sean mucho más rápidos. La universidad es demasiado burocrática, entonces los procesos tienden a alargarse en gran medida, entonces esperamos que los procesos se acorten”.

Fabián Valverde

Estudiante de Golfito

“Llevo tres años de estar aquí en la sede y en vez de disminuir las afectaciones, cada día van aumentando, ¿verdad? Entonces, y eso se lo puede preguntar a otros estudiantes anteriores, y le van a decir lo mismo. No es una situación nueva”.

Esperanza Tasies

Representante Sedes y Recintos

“La UCR tiene muchos problemas de infraestructura, hay muchas quejas y se requiere más inversión, pero estos casos se salen de la norma. No es lo mismo que vos no tengas un laboratorio, que son vitales, a que estés en esas condiciones”.


Las goteras en las instalaciones afectan tanto a alumnos como docentes.


Las residencias están afectadas por lluvias y caída de árboles.