
La falta de lecciones en asignaturas como Español, Estudios Sociales y Educación Cívica llevó a estudiantes y padres de familia del Liceo San José de Alajuela a presentar una serie de acciones ante distintas instancias del Ministerio de Educación Pública (MEP) y la Sala Constitucional.
Lo anterior, al considerar que la situación está afectando el derecho a la educación de quienes cursan quinto año.
Tanto estudiantes como padres de familia conversaron con Grupo Extra y expusieron la pérdida de contenido, la ausencia prolongada de docentes y la incertidumbre sobre las evaluaciones que el MEP está por aplicar a los estudiantes de último año y que inciden en su promoción.
El conflicto ya trascendió el ámbito del centro educativo. El MEP trasladó una denuncia presentada por una madre de familia a la Dirección Regional de Educación (DRE) de Alajuela para que sea analizada dentro de sus competencias.
Así las cosas, un grupo de padres acudió a la Sala Constitucional mediante un recurso de amparo, el cual ya cuenta con un número de expediente.
Paralelamente, estudiantes de quinto año de ese colegio enviaron una carta al Departamento de Vida Estudiantil, enviada este 7 de agosto, para pedir una intervención sobre la situación que enfrentan. Esto, según documentos a los que este medio tuvo acceso.
La estudiante Shantal Cárdenas, de la sección 11-4 de la institución, aseguró que la principal preocupación de los alumnos de quinto año es haber perdido semanas de clases en materias básicas, situación que, afirma, los coloca en desventaja de cara a las evaluaciones y a las Pruebas Nacionales Estandarizadas, que se aplicarán del 26 al 30 de octubre de 2026 en colegios académicos.
Además, señaló que la falta de continuidad docente ha impedido desarrollar adecuadamente los contenidos y considera injusto que se les evalúe sobre temas que no fueron impartidos de forma regular.
“Nosotros realmente no estamos haciendo esto por capricho ni porque queramos evitar los exámenes. Lo único que estamos pidiendo es recibir las clases que nos corresponden. Yo no estoy pidiendo que me regalen una nota, solamente estoy pidiendo que me enseñen antes de evaluarme”, manifestó la estudiante.
En esa línea, Altair Romero, también estudiante de undécimo año, dijo que los problemas académicos no comenzaron este año, sino que se arrastran desde 2025 debido a la pérdida de lecciones de Español, situación que, asegura, se agravó con el retraso en el nombramiento de docentes sustitutos.
“No estamos pidiendo que se nos regale la nota ni que se nos eliminen responsabilidades. Lo que solicitamos es una solución real, que se tome en cuenta todo el contenido que hemos perdido y que nos permitan prepararnos adecuadamente para las evaluaciones y para las pruebas estandarizadas. Nuestra preocupación es cómo nos vamos a graduar en diciembre sin haber visto muchos de los temas”, manifestó Romero.
Piden investigar el origen del conflicto
En la misiva remitida a Vida Estudiantil, los alumnos sostienen que las dificultades académicas no obedecen únicamente a la ausencia de docentes, sino que están relacionadas con un conflicto que comenzó tras el presunto robo de un examen de Química y que posteriormente derivó en procedimientos disciplinarios, denuncias y presuntas amenazas contra profesoras del centro educativo.
Según se lee, cuatro secciones de quinto año han sufrido la pérdida de lecciones durante varios meses, situación que, afirman, los coloca en condiciones distintas frente a otros grupos del mismo nivel que sí recibieron los contenidos programados con mayor continuidad.
Los estudiantes sostienen que requieren un plan de recuperación académica antes de enfrentar las pruebas nacionales estandarizadas previstas.
Grupo Extra consultó al Ministerio de Educación e intentó obtener la posición del director; sin embargo, no habían atendido las gestiones al cierre de esta edición.
Los padres de familia también comparten la preocupación y sostienen que las afectaciones académicas no son recientes.
“Nosotros empezamos haciendo todo como corresponde. Fuimos donde el director, después a la supervisión, a la Dirección Regional y al MEP, pero la respuesta nunca llegó. Ya llevamos tres o cuatro meses esperando una solución mientras nuestros hijos siguen perdiendo clases”, afirmó la madre de familia Alejandra López.
