
Más de ¢1.157 millones por concepto de matrícula estudiantil siguen pendientes de cobro en la Universidad de Costa Rica (UCR), según confirmó la Oficina de Administración Financiera (OAF) a Grupo Extra.
El dato, actualizado al 11 de mayo de 2026, refleja que, pese a una recuperación parcial de aproximadamente el 24% en los periodos registrados, tres cuartas partes del dinero continúan sin recuperarse.
El hallazgo cobra relevancia porque la Contraloría Universitaria ya había advertido sobre esta situación en su Informe de Labores 2024, un documento de 271 páginas que detalla los principales resultados de auditoría del periodo.
El punto de partida era aún más preocupante. La Contraloría detalló en el informe OCU-294-2025 que, al 31 de diciembre de 2023, la subcuenta “Recibos de matrícula al cobro” (correspondiente a estudiantes que dejaron de cancelar sus obligaciones) acumulaba un saldo superior a ¢1.542 millones.
De ese monto, ¢1.076,94 millones corresponden a cuentas pendientes que se arrastran desde 2014, lo que significa que el 70% de los saldos tiene más de un año de antigüedad.
A ello se suman otras dos subcuentas en proceso judicial: ¢134,2 millones bajo el rubro “Recibos de Matrícula al Cobro Judicial” y ¢15,5 millones en el expediente del Bufete Ruíz Campos, para un total cercano a ¢1.692 millones en obligaciones estudiantiles activas registradas en los estados financieros de la institución durante esos años.
La OAF confirmó mediante el oficio OAF-1990-2026, fechado el 27 de mayo de 2026, que existe una reducción del 24,55% en las deudas del periodo 2023 y del 24,78% en las acumuladas de periodos anteriores a 2022, inclusive.
Esto implica que aproximadamente tres cuartas partes de los recursos continúan sin recuperarse.
Con base en esos porcentajes oficiales, el saldo pendiente en la cuenta principal rondaría los ¢1.157 millones, sin contabilizar los montos que se tramitan por la vía judicial mediante los mecanismos disponibles.
No obstante, la situación no es reciente. En noviembre y diciembre de 2023 se intentó una liquidación parcial de los saldos, pero la Contraloría advirtió que:
“Estas cuentas aún presentan saldos con antigüedad importante. Sobre este tema, la auditoría externa se ha pronunciado en las Cartas de Gerencia y en nuestros informes sobre el criterio de los estados financieros”, indica el informe.
Lo anterior consta en los documentos CG-1-2018, CG-1-2019, CG-1-2020, CG-1-2021 y CG-1-2023, sin que se haya alcanzado una solución definitiva hasta la publicación del informe de labores en 2025.
La raíz del problema, según la Contraloría, es de carácter institucional.
Un estudio de auditoría determinó que la UCR carece de políticas contables formales para administrar y depurar estas cuentas.
“De acuerdo con el OCU-R-281-A-2024, oficio que hace referencia al estudio de auditoría relacionado con la implementación de las NICSP en la Universidad de Costa Rica, es importante mencionar que, para las cuentas por cobrar en general, incluyendo la cuenta de Matrícula, se (sic) que no existen políticas contables para su tratamiento ni procedimientos institucionales para la depuración de saldos, y que la clasificación de las cuentas a corto plazo y a largo plazo no está correctamente definida”, se lee.
En 2024, la sección de Auditoría Contable-Financiera, junto con la Unidad de Desarrollo y Gestión de la Calidad, intentó elaborar un reporte auxiliar para detallar con precisión la composición de la cuenta de cobros de matrícula.
Sin embargo, según consigna el documento, “su desarrollo informático fue complicado debido a la complejidad de los datos”, lo que impidió disponer de un registro completo como insumo para la toma de decisiones institucionales.
La Contraloría concluyó que: “La revisión y depuración de la composición de estas cuentas de matrícula es necesaria, dada su importancia relativa; además, que este tema ha sido reiterativo en los criterios emitidos por la auditoría externa en las cartas de gerencia CG-1-2023, CG-1-2021, CG-1-2020, CG-1-2019 y CG-1-2018”.