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La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reportó un aumento del 57% en los últimos cinco años en las consultas relacionadas con el estrés, una estadística que pasó de 87.665 casos a 137.361 entre 2019 y 2024.
Este tipo de enfermedades puede llegar a impactar seriamente la salud mental de las personas, al punto de requerir hospitalización.
Para 2022, la Red Integrada de Servicios de Salud de la CCSS registró 1.115 egresos hospitalarios; en 2023, la cifra fue de 1.207, y para el año pasado ascendió a 1.354 hospitalizaciones por esta causa.
Según explicó Sara Cubillo, psicóloga clínica, el estrés puede manifestarse en cualquier etapa de la vida. Tanto niños como adolescentes y adultos pueden enfrentar cuadros agudos de estrés.
Por ello, es fundamental identificar los síntomas para acudir con un profesional de salud mental. Estas señales pueden ser tanto físicas como psicológicas.
“Pueden aparecer enfermedades que llamamos de tipo nervioso o que surgen de forma inesperada, como, por ejemplo, una sensación de inseguridad o de que no se podrán enfrentar las cosas de la vida, lo cual puede provocar incluso malestares como dolores de cabeza, dolores estomacales, diarreas, estreñimiento o dificultad para dormir”, externó.
Según datos del Área de Estadística de la Caja, de los 137 mil casos reportados en 2024, más de 102.989 corresponden a mujeres. Factores biológicos serían la principal causa de esta diferencia en las consultas.
Para Cubillo, los cambios hormonales relacionados con el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia inciden en el aumento de los casos de estrés, además de factores psicológicos, sociales y ambientales, como la violencia, la discriminación o la desigualdad de género, que también pueden detonar estas crisis.
“Los múltiples roles que asumen las mujeres afectan y repercuten en los estilos de afrontamiento y en las expectativas sociales, donde ellas pueden sentir más presión para cumplir exitosamente con sus responsabilidades en el trabajo, la familia y el cuidado de otros, algo que, sin duda, es un disparador de los niveles de estrés”, agregó.
Además, estudios realizados por la investigadora Debra Bangasser han demostrado que las mujeres son más propensas que los hombres a experimentar síntomas de estrés.
Esto provoca una mayor inclinación a padecer depresión y ansiedad en comparación con los hombres.
“Los expertos no saben con seguridad el motivo de las diferencias, pero podría deberse a la manera en que el cuerpo de hombres y mujeres procesa las hormonas del estrés. Es muy probable que el estrés prolongado genere problemas de estado de ánimo y ansiedad en las mujeres”, señaló la doctora Bangasser.
Cuando el estrés provocado por eventos adversos o desafiantes ocurre de forma continua, la persona puede sentirse mentalmente desgastada y agotada. A esto se le conoce como agotamiento emocional.
Para la mayoría de las personas, este estado tiende a acumularse lentamente con el tiempo e incluye síntomas tanto físicos como de rendimiento.
“Puede lidiar con el agotamiento emocional reconociendo los factores de estrés que usted puede minimizar o eliminar. Cuando no puede cambiar un factor porque está fuera de su control, es crucial concentrarse en el momento presente”, afirmó la psiquiatra Jolene Hanson.
Las autoridades recuerdan que, en caso de presentar algún síntoma, lo mejor es acudir al personal de salud para evitar que el problema se agrave y afecte aún más su bienestar mental.

