¡Estoy obsesionado!

En anteriores ocasiones, demostré que la Región del Pacífico Central es la que menos sedes de universidades públicas y privadas tiene, según el Quinto Informe del Estado de la Educación. Estudios y datos del Índice de Progreso Social y la Academia de Centroamérica confirman que dicha región está en el olvido de las Universidades Estatales. […]

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En anteriores ocasiones, demostré que la Región del Pacífico Central es la que menos sedes de universidades públicas y privadas tiene, según el Quinto Informe del Estado de la Educación. Estudios y datos del Índice de Progreso Social y la Academia de Centroamérica confirman que dicha región está en el olvido de las Universidades Estatales. Además, no se ha graduado un solo ingeniero eléctrico en los últimos cinco años (2012-2016).

En abril de 2016, solicitamos una audiencia ante el Consejo Nacional de Rectores (Conare) para discutir la situación de la Región del Pacífico Central, un año después, mediante el oficio CNR-OF-001-17, se nos negó tal audiencia.

Empresas como Inolasa, Alunasa, Metalco, Bekaert, Alimentos Prosalud (Sardimar), entre otras, que significan más de 3 mil empleos directos en el Pacífico Central, firmaron una carta solicitando al TEC una sede para dicha región.

Sin embargo, los argumentos del Dr. Julio César Calvo han sido los siguientes:

1. En el acta 2948 expresó que el interés del gobierno local de Esparza por una sede del TEC lo “están asociando esto a la campaña electoral de alcaldes”.

2. En el acta 3009, indicó que “[…] de todas las regiones es la más favorecida, tiene varias universidades, la gente puede viajar hasta Alajuela […]”.

3. En la misma acta señaló que “[…] cree que es como una obsesión porque estén todas las universidades […]”.

4. “El señor Julio Calvo aclara que al señor se le atendió, lo atendió también el señor Luis Paulino Méndez, fueron a Esparza, lo atendieron en Conare […]”.

Uno esperaría de una autoridad universitaria con grado de doctorado argumentos más profundos y serios, y un mayor interés en el tema. Lo primero es que nunca se nos atendió en el Conare.

Y lo segundo es que, tengo que admitir públicamente ¡que sí estoy obsesionado! ¡Obsesionado con generar fuentes de empleo en mi Puerto! ¡Obsesionado con ver a mi gente surgir y tener oportunidades de desarrollo personal y profesional! ¡Obsesionado con que mi gente tenga un trabajo para llevar comida a su hogar! ¡Obsesionado con que los jóvenes que logran graduarse de nuestras universidades no se vayan para la GAM! ¡Obsesionado con que el Pacífico Central sea un motor del desarrollo nacional! ¡Obsesionado con que no existan tantas desigualdades de oportunidades entre la GAM y las regiones periféricas! ¡Obsesionado con cambiar esa concentración del 85% del presupuesto de nuestras Universidades Estatales en sus sedes centrales! ¡Obsesionado con cambiar la visión centralista que tanto daño le hace al país! ¡Obsesionado con construir y dejar un mejor futuro para las nuevas generaciones del Pacífico Central!

Lo peor de todo es que las autoridades del TEC analizan construir un edificio para el Consejo Institucional y la Rectoría, que abarca menos de 30 personas y les costaría cerca de 3.400 millones de colones ($6 millones). Mientras que nos dicen que no tienen 1.000 millones de colones para una Sede del TEC en la Región del Pacífico Central.

¡Claro que estoy obsesionado con cambiar esa mentalidad centralista y las prioridades de las autoridades de nuestras universidades estatales!

¡¡¡Claro que estoy obsesionado, Dr. Julio César Calvo, y no me da vergüenza admitirlo!!!

Y usted, estimado lector, ¡¿también estaría obsesionado?!

 

*Máster en Relaciones Internacionales y Diplomacia, Universidad Nacional