
El Ministerio de Justicia y Paz puso en marcha la expansión nacional del “Plan Cero Ocio”, una iniciativa que busca que la población penitenciaria retribuya a la sociedad a través de servicios comunitarios y mantenimiento de infraestructura pública.
Actualmente, cuadrillas de reos ya intervienen puntos estratégicos como la autopista Florencio del Castillo, la Circunvalación Norte y las inmediaciones del Aeropuerto Juan Santamaría.
Sin embargo, no cualquier interno puede formar parte de estas cuadrillas. El proceso de selección es riguroso y responde a un perfil específico diseñado para garantizar la seguridad y la efectividad de las labores.
Para que un privado de libertad pueda integrarse a las labores de limpieza y mantenimiento en vías públicas, debe cumplir con una serie de condiciones legales, disciplinarias y de salud. Entre los requisitos principales destacan:
Actualmente, el grupo que opera en rutas principales está compuesto por entre 20 y 24 personas provenientes de la Unidad de Atención Integral (UAI) Reynaldo Villalobos.
Cada salida de los centros penitenciarios está regulada por la Policía Penitenciaria, que aplica un protocolo institucional estricto denominado “Diligencias con población penal fuera de los establecimientos penitenciarios”.
Este protocolo establece las siguientes líneas de acción en caso de que un reo intente escapar:
El Gobierno destaca que este modelo no solo genera un ahorro al Estado al evitar la contratación de terceros para el mantenimiento vial, sino que también funciona como una herramienta de reinserción social y mejora de la salud mental de los internos.
El cronograma para los próximos meses incluye la intervención de centros educativos durante las vacaciones de julio, así como la limpieza de playas en Guanacaste, Limón y Puntarenas, en coordinación con el MINAE. Asimismo, el Ejecutivo impulsa un proyecto de ley para formalizar convenios con la empresa privada y permitir que los reos generen ingresos para su manutención y la reparación de daños a las víctimas.



