
Los árbitros que sean elegidos para impartir justicia en el Mundial de 2026 podrían recibir la remuneración más alta en la historia de la Copa del Mundo.
De acuerdo con estimaciones difundidas por medios internacionales, cada juez central obtendría un pago base de entre 70.000 y más de 100.000 dólares, al que se añadirían incentivos por cada encuentro que dirijan.
Según esas proyecciones, los árbitros principales cobrarían entre 3.000 y 5.000 dólares por partido durante la fase de grupos. En las rondas de eliminación directa, esa cifra podría aumentar hasta los 10.000 dólares por compromiso, por lo que el ingreso total dependería de la cantidad de designaciones y de qué tan lejos lleguen en el torneo.
Los árbitros asistentes y los oficiales del VAR también tendrían una escala de pagos diferente. En su caso, los bonos rondarían los 3.000 dólares por partido en la primera fase y cerca de 5.000 dólares en los encuentros de eliminación directa.
Aunque la FIFA no ha confirmado oficialmente esos montos, sí anunció el grupo arbitral que participará en la Copa del Mundo de 2026. El organismo designó a 52 árbitros centrales, 88 asistentes y 30 oficiales de video, conformando el equipo más grande de oficiales en la historia del torneo.
La ampliación del cuerpo arbitral responde al crecimiento del Mundial, que por primera vez contará con 48 selecciones y un total de 104 partidos, distribuidos entre Estados Unidos, México y Canadá.
Entre los jueces seleccionados destacan figuras reconocidas del arbitraje internacional, como los ingleses Michael Oliver y Anthony Taylor, el australiano Jarred Gillett como oficial de video y el polaco Szymon Marciniak, quien dirigió la final del Mundial de Catar 2022.

