
El diputado y candidato presidencia, Ariel Robles, se pronunció tras la captura del venezolano Nicolás Maduro, al advertir sobre las consecuencias que, a su criterio, puede tener una intervención militar más allá de la figura de un líder señalado por autoritarismo.
Robles señaló que el hecho no debe analizarse únicamente desde la condición política de Maduro, a quien ha calificado en otras ocasiones como dictador, sino desde el impacto que tendría una acción militar en el orden internacional.
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“Esto tiene que ver con violentar claramente el derecho internacional y abrir una ventana de peligro para el mundo. Se legitima cada vez más que un país grande y con ejército bombardee e invada a otro”, expresó.
El candidato presidencial manifestó su rechazo tanto al autoritarismo como a la guerra, y reafirmó su posición pacifista, en consonancia dijo con la tradición histórica de Costa Rica como país sin ejército.
“Detesto las dictaduras, pero también detesto la guerra. Creo en la paz como vía para solucionar los conflictos. La guerra siempre es una derrota”, indicó, citando un mensaje del papa Francisco.
Robles advirtió que una intervención militar en Venezuela implicaría un aumento del sufrimiento de la población civil y tendría efectos regionales, como mayores flujos migratorios, más desigualdad y un incremento de la inestabilidad en América Latina.
“La invasión militar y los bombardeos son un mensaje de guerra. Es devolver la guerra a Latinoamérica y eso solo traerá más dolor”, afirmó Ariel Robles.
Como alternativa, el diputado hizo un llamado a la comunidad internacional para que, a través de las Naciones Unidas y otros organismos multilaterales, se convoque de forma inmediata a una sesión permanente orientada a reducir las hostilidades y buscar una salida pacífica al conflicto.
Asimismo, planteó que Costa Rica debe asumir un rol activo como país garante de la paz y defensor de la vía diplomática ante cualquier conflicto armado o invasión militar.
Robles concluyó señalando que la defensa de la democracia, el bien común y la solución pacífica de los conflictos debe prevalecer frente a los liderazgos autoritarios y las acciones bélicas que, a su juicio, están llevando al mundo a un escenario de confrontación creciente.

