
Los contribuyentes sujetos al impuesto sobre las utilidades tienen este 30 de junio como fecha límite para cumplir con el primer pago parcial de renta correspondiente al período fiscal 2026.
El anticipo forma parte del monto total que deberá liquidarse en marzo de 2027 y se calcula con base en el historial tributario del contribuyente. La Administración Tributaria determina el monto automáticamente y este aparece reflejado en la cuenta tributaria del sistema OVI.
“El cálculo se determina aplicando el 25% sobre el impuesto de renta del último período declarado o el promedio de los impuestos de los últimos tres períodos fiscales, el que sea mayor. Si al final del período el contribuyente pagó más de lo que correspondía, ese dinero no se pierde: puede utilizarse para cancelar otros impuestos o solicitar su devolución”, explicó Silvia Castro, socia de Impuestos de Despacho Carvajal.
De acuerdo con la experta, el mecanismo permite distribuir la carga tributaria a lo largo del período fiscal y contribuye a una mejor gestión del flujo de efectivo al momento de cancelar la obligación definitiva.
Además del pago parcial de renta, también vence la presentación de la Declaración 273 Informativa de Precios de Transferencia, correspondiente al período fiscal 2025.
Esta obligación debe ser presentada por grandes contribuyentes nacionales, empresas del régimen de zona franca y contribuyentes con operaciones con entidades vinculadas que superen los mil salarios base, equivalentes actualmente a ¢462 millones.
Otro de los vencimientos del cierre de junio corresponde al impuesto de patente comercial, cuyo pago debe efectuarse ante la municipalidad donde el contribuyente se encuentre inscrito. Se trata de una obligación de carácter trimestral y el incumplimiento genera el cobro de intereses por parte de la autoridad cantonal correspondiente.
Aunque la Declaración 270, que es el Reporte Mensual de Clientes, Proveedores y Gastos Específicos que no estén amparados en un comprobante electrónico, tuvo como fecha límite el pasado 25 de junio, especialistas en materia tributaria recuerdan la importancia de mantener controles permanentes sobre la información reportada a Hacienda.
“La Declaración 270 cobra una relevancia especial dentro de los procesos de fiscalización de la Administración Tributaria. Por esa razón, las empresas deben implementar mecanismos que les permitan identificar oportunamente aquellas operaciones que deben reportarse y no esperar al cierre del período para recopilar la información”, señaló Castro.
El incumplimiento en la presentación de las declaraciones 270 y 273, o en el pago de las obligaciones tributarias correspondientes, puede acarrear sanciones equivalentes al 2% de los ingresos brutos del período anterior, con un máximo de ¢46 millones.