¿Están bien tus riñones?

Dra. Rommy Reñazco Especialista en Nutrición Clínica Renal

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Cada vez son más las personas que padecen enfermedades renales, lo que hace fundamental la concienciación sobre el cuidado de estos órganos vitales. El lema del Día Mundial del Riñón 2025 invita a la población a preguntarse: ¿están bien tus riñones? Los riñones son órganos esenciales encargados de filtrar desechos del cuerpo, regular la presión arterial y contribuir en la producción de glóbulos rojos, además de mantener la salud ósea. Cuando fallan, se requiere de tratamientos sustitutivos como la diálisis o el trasplante renal.  Las personas con diabetes, hipertensión (presión alta), obesidad o antecedentes familiares de problemas renales son las más propensas a padecer afecciones renales. Sin embargo, todos debemos cuidar nuestros riñones. Por esta razón, es fundamental realizar chequeos periódicos para detectar posibles problemas en los riñones, como exámenes de sangre y de orina, así como controlar la presión arterial, la glucosa y monitorear el peso corporal. No podemos olvidar que la dieta juega un papel crucial en la salud renal, por eso, aquí algunos consejos clave:

• Reduzca el consumo de sal y no exceda una cucharadita al día. Si padece de hipertensión, enfermedad renal o cardiovascular, es mejor disminuirla aún más.

• Evite alimentos procesados como embutidos, sazonadores, caldos y salsas, ya que contienen sal oculta. Revise las etiquetas nutricionales y asegúrese de que el sodio o sal, no sea uno de los primeros tres ingredientes.

• Prefiera alimentos frescos, evite los productos ultraprocesados y opte por opciones naturales, aquellos alimentos que puedes preparar en casa. 

• Sustituya la sal por hierbas y condimentos naturales, como el comino, ajo, cebolla, chile, paprika, jengibre y cúrcuma, que no solo mejoran el sabor, sino que, también, son más saludables. Si son en polvo que no contengan sodio.

• Hidrátese, principalmente, con agua. Es fundamental que el 70% de los líquidos que toma, sea agua y no bebidas azucaradas.

Además, promueva un hábito urinario regular y evite la automedicación, ya que el abuso de antiinflamatorios puede dañar los riñones.