
En los últimos días han circulado mensajes de alerta en que advierten no devolver llamadas internacionales a los números 38670698230, 38670698086, 38670698120, 38670698150 o 38670698091, pues el país de origen es Eslovenia, pero lo cierto del caso es que se trata de estafas.
Hay quienes aseguran que los han contactado de otras partes como Afganistán, Guinea, Papúa Nueva Guinea, Dubái, Canadá.
Ante esto el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) alerta a la población en general que se han recibido a nivel local llamadas engañosas bajo la modalidad de fraude “wangiri”, la cual consiste en la generación masiva de tráfico internacional originado desde cualquier país (Eslovenia en este caso) hacia clientes de telefonía móvil.
“Este método conduce a dejar en el historial ‘llamadas perdidas’, indicando un número cuyo prefijo internacional es +386. La intención del defraudador es que los clientes devuelvan la llamada, que es contestada por servicios automatizados. Los equipos buscan extender la conversación al máximo posible e indican que no existe un costo adicional. Esto es falso, dado que se trata de una llamada internacional saliente”, informó el ICE mediante un comunicado de prensa.
Una vez que se devuelven las llamadas a los números extraños se activa un sistema en el cual deja pendiente a la persona por muchos minutos en que va corriendo la facturación y luego se corta.
FRAUDE POPULAR
Adalid Medrano, experto en materia tecnológica, comentó que este tipo de fraude es popular a nivel internacional.
“La persona con la curiosidad de saber quién es devuelve la llamada y este número tiene cargos adicionales a la llamada internacional, por lo tanto, a la persona si es pospago le va a llegar una factura con un número muy alto y si es prepago le va a consumir el saldo”, explicó.
Añadió que “la mejor recomendación es, cuando usted reciba una llamada de un número internacional y no están esperándola de ese país lo mejor es no contestar porque una persona que quiera comunicarse con usted le va a mandar un mensaje de texto o se tratará de comunicar nuevamente”.
Apuntó que los delincuentes aprovechan la curiosidad para intentar concretar el ilícito.
“Por otro lado, se está dando un tipo de conducta similar a través de aplicaciones maliciosas, donde se solicita enviar mensajes de texto, pero tal vez no guarda relación entre las funciones que promete y los accesos que solicita, por lo cual le genera un costo adicional.
Hay que tener mucho cuidado, tal vez no devolver llamadas, pero cuando descarga aplicaciones fijarse que tiene buena reputación, que no le solicite permisos adicionales que le puedan generar costos a su factura”.