
Estados Unidos anunciará nuevos aranceles a unos 60 países en los próximos días, incluido Costa Rica, anticipó el representante para el Comercio (USTR), Jamieson Greer, durante una entrevista a CNBC.
El gobierno norteamericano puso en marcha investigaciones sobre ciertas prácticas comerciales, dirigidas en particular a importaciones de bienes elaborados mediante el trabajo forzoso, y se espera que las conclusiones se conozcan esta semana.
Estos aranceles, que podrían afectar a los principales socios comerciales de Estados Unidos, ya que reemplazan a impuestos aduaneros temporales del 10% instaurados por el presidente Donald Trump tras la invalidación por la Corte Suprema de los recargos establecidos el año pasado.
“Estados Unidos tiene leyes que prohíben el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. Otros países, la mayoría, no tienen una ley, y los que sí la tienen realmente no la aplican. Esperamos ver algunas acciones pronto”, dijo Greer a CNBC.
A fines de febrero, la más alta jurisdicción estadounidense anuló buena parte de los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, al considerar que el mandatario había hecho una lectura anticonstitucional de un texto legal para justificarlos.
La decisión no afectó los aranceles sectoriales, que apuntan en particular al sector automotor, el acero, el aluminio o el cobre.
Trump anunció entonces nuevos aranceles del 10%, basándose en otro texto que solo le autorizaba a aplicar este recargo durante un máximo de 150 días.
Paralelamente, el USTR lanzó una serie de investigaciones que, en teoría, le permiten establecer estos impuestos de forma duradera. Se basan en la misma ley que permite justificar los aranceles sectoriales.
Así, a principios de junio, Jamieson Greer propuso, al término de estas investigaciones, aranceles de 12,5% a unos 45 países que, según sus servicios, no imponen prohibiciones a la importación de bienes procedentes del trabajo forzado.
El Ministerio de Comercio Exterior (Comex) presentó una carta dirigida a la Oficina Comercial, bajo el oficio USTR-2026-0265, en la que el Gobierno de Costa Rica solicitó la exclusión de las medidas arancelarias propuestas por la administración norteamericana.
De forma que se puedan preservar las condiciones de acceso negociadas en el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (Cafta-DR).
“Este enfoque refleja la naturaleza complementaria de la relación comercial bilateral, ya que nuestras exportaciones hacia Estados Unidos se concentran en sectores que fortalecen, en lugar de desplazar, la producción y la competitividad estadounidense”, indicó Indiana Trejos, ministra de Comex.
Costa Rica alega que muchas de las exportaciones dirigidas hacia Estados Unidos, en el sector de manufactura, forman parte del ecosistema de dispositivos médicos estadounidense, lo que permite una integración entre ambos países en las cadenas de valor y contribuye a una mayor competitividad de los productos finales.
“Costa Rica manifiesta respetuosamente que la investigación no ha identificado evidencia de que las exportaciones costarricenses sean producidas mediante trabajo forzoso o que contribuyan a las preocupaciones abordadas por las medidas propuestas. En esas circunstancias, la imposición de aranceles adicionales difícilmente contribuiría a alcanzar los objetivos de la investigación”, señaló Trejos.
Estados Unidos es el principal socio comercial de Costa Rica, cuyas compras internacionales superaron los $10 mil millones durante 2025.