Estado pierde millones por abandono de estudiantes en cursos del INA

Entre 2023 y 2025 se gastaron más de ¢2.030 mills.

Actualmente la ruta cuenta con dos carriles por sentido.

Un total de 7.247 estudiantes abandonaron cursos y módulos certificables del sistema de capacitación técnica entre 2023 y 2025, una deserción que le costó al Estado costarricense más de ¢2.030 millones (¢2.031.355.858).

Los datos corresponden a la Unidad de Planificación y Evaluación del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), que reporta una tasa de deserción del 2,6% en sus módulos certificables y cursos durante ese lapso, frente a una permanencia del 97,4%. El costo promedio que asumió la institución por cada persona que abandonó su formación fue de ¢278.479.

El comportamiento, sin embargo, varió año con año. En 2023 se matricularon 88.038 personas en módulos certificables y cursos, de las cuales 2.799 desertaron (3,2%), con un costo cercano a los ¢850  millones.

En 2024, la matrícula subió a 93.994 estudiantes, con 2.407 deserciones (2,6%) y un gasto de ¢631 millones Para 2025, de 95.716 matriculados, 2.041 abandonaron sus estudios (2,1%), lo que representó ¢549.918.876 en recursos no aprovechados. Si se consideran todos los programas (no solo módulos y cursos), la deserción es mayor.

En 2023, la tasa fue del 9,6%, con 3.652 personas fuera de 38.209 matriculadas; en 2024 llegó al 9,9%, con 3.397 desertores de 34.431 inscritos; en 2025 se mantuvo en 9,6%, con 3.401 abandonos de 35.543 matrículas.

En el primer semestre de este año, la tasa bajó al 8,7%, con 1.979 deserciones entre 22.784 estudiantes.

Para Estíbaliz Pérez Pérez, experta en educación, más allá del costo económico, la deserción debe llevar al INA a revisar la efectividad de sus programas.

“Todo programa educativo enfrenta el desafío del retorno que el presupuesto destinado genera cuando se forman personas. En este caso, lo que nos revelan estos datos es que el INA debe preocuparse como institución rectora en formación de realizar las gestiones correspondientes para que existan alertas que permitan identificar cuáles son posibles motivos de abandono y maximizar el presupuesto y el recurso humano”, expresó.

La experta también considera necesario que la oferta de capacitación responda a las necesidades del mercado laboral y resulte atractiva para quienes buscan incorporarse o mejorar sus oportunidades de empleo.

Cursos con mayor abandono

Entre los programas con las tasas de deserción más altas figura de forma reiterada el de Administrador o Administradora para Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Comunales (Asadas), que pasó de un 34,0% en 2023 a un 43,3% en 2024. 

También está el de Inglés Conversacional para la Atención al Turista de Habla Inglesa, con abandonos del 31,3% en 2023, 39,4% en 2024 y 44,2% en 2025, el porcentaje más alto registrado ese año entre los programas evaluados.

Otros cursos con un porcentaje superior al 20% son Elaboración Artesanal de Productos Lácteos, Impresión en Flexografía y Decorador o Decoradora de Pasteles, según el desglose de los veinte programas con mayor cantidad de abandonos por año.

¿Por qué se van los estudiantes?

La principal causa entre 2023 y 2024, y nuevamente en el primer semestre de 2026, fue haber conseguido empleo, motivo que explicó el 20,0% de los casos en 2023, el 20,0% en 2024 y el 18,1% en el primer semestre de 2026.

En 2025, la primera causa fue enfermedad o accidente del participante (13,58%), seguida por haber encontrado trabajo (12,03%).

Otras razones frecuentes citadas por los estudiantes son problemas con los horarios de la capacitación, falta de tiempo disponible, cuido de un bebé o de un familiar y la decisión de continuar estudios en la universidad, el colegio o en otro programa del propio INA.

Las cifras fueron entregadas por la institución en respuesta a una consulta sobre el comportamiento de la deserción estudiantil en sus servicios de formación profesional durante los últimos años.