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Melina Dada, residente de barrio Dent, vivió momentos de pánico cuando el agua proveniente de la quebrada Los Negritos irrumpió violentamente en su hogar mientras preparaba la cena.
“Sentí una corriente en los pies y al observar, vi que el agua comenzaba a colarse por debajo de la puerta. Intentamos detenerla, pero rompió una mesa de madera en corredor y después, todo se nos vino encima”, relató la afectada a Diario Extra.
Ante la emergencia, lo primero que hizo fue desconectar la electricidad y buscar a su hijo y su mascota para subir al segundo nivel de la casa.
Todos fueron rescatados por el Benemérito Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja Costarricense.
“Desde hace más de dos años, hemos advertido esto a la municipalidad de Montes de Oca. Todas las aguas de los condominios han sido desviadas hacia la quebrada, y ni siquiera han construido un muro de contención”, denunció.
Caso similar con los vecinos de San Juan de Dios en Desamparados, quienes sufrieron una cabeza de agua del río Cañas. La situación provocó daños en múltiples viviendas, que terminaron cubiertas de lodo y agua.
La mayoría no tuvieron tiempo de resguardar pertenencias; Muchas se fueron con el cauce del río.
“El agua entró por completo ¡Perdimos todo! El barro nos llegaba por encima de las rodillas. Esta tragedia ya la vivimos hace tres años”, dijo Isabel Jiménez.
“Una mujer gritó que venía el río, y en menos de un minuto el agua ya nos llegaba casi a la cintura”, secundó Alejandra Coto. Personal de la Municipalidad de Desamparados llegó al lugar para hacer un levantamiento de las familias damnificadas. Se confirmaron al menos 15 viviendas impactadas por el evento. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) informó sobre 55 incidentes en 11 cantones.
Alerta vigente
La Comisión Nacional de Emergencias mantiene alerta amarilla en todo el país, exceptuando el Caribe Sur, debido a las intensas lluvias de los últimos días.
Fátima Navarrete
Afectada
“Esto pasa todos los años durante el invierno. Las instituciones se han tardado demasiado en levantar un muro. Se había alertado sobre la llegada de una cabeza de agua, pero nadie tomó medidas. En cada temporada, el agua entra a las casas hasta tres veces”.
Alejandra Coto
Vecina
“Fue demasiado rápido. No nos dio tiempo de salvar nada. Nos preocupa mucho porque no tenemos recursos para mudarnos. Aquí alquilamos a un precio razonable, y no es fácil encontrar otro lugar”.





