
El esposo de Kimberly Araya confesó haberla asesinado, por lo que el Juzgado Penal de Heredia le impuso una condena de 35 años, ocho meses y 10 días de prisión.
Se trata de un hombre de apellidos Pérez Mena, quien contrajo matrimonio con Araya en junio de 2010. Era el principal implicado en el crimen contra la mujer, madre de tres menores de 4, 10 y 11 años. El acusado se acogió a un procedimiento especial abreviado, lo que le permitió evitar un juicio ordinario.
Pérez admitió su responsabilidad en los delitos de femicidio, amenazas contra una mujer, coacción a la autodeterminación y simulación de delito, todos en perjuicio de su cónyuge.
Según las pruebas, el sujeto ejercía violencia psicológica y reiteraba amenazas contra Araya.
El 18 de abril de ese año, le quitó la vida y luego trasladó el cuerpo en un vehículo hasta el sector del Zurquí, donde lo arrojó por una pendiente.
La investigación judicial sostiene que la asfixió dentro de su vivienda en San Luis de Santo Domingo, Heredia.
El informe forense concluyó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por sofocación facial, es decir, el agresor habría utilizado un objeto para cubrirle el rostro con la intención de matarla.
Al día siguiente, el imputado regresó al sitio para asegurarse de que el cadáver no fuera visible.
También reconoció que, tras cometer el crimen, presentó una denuncia falsa por desaparición ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).