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A Carlos Alvarado lo conozco, fue mi alumno. Nació, desde entonces, una amistad que subsiste a pesar de que tenemos pensamientos muy diferentes.
Le envié un mensaje que quiero hacer público.
“Lo lograste.
Lograste la movilización más grande desde el referéndum sobre el TLC.
Lo lograste.
Lograste una amplia unidad de los sectores medios y los sectores populares.
Espero que sea una campanada que te haga recapacitar: para quién y para qué estás en la presidencia.
Llamás al diálogo. Para qué diálogo sin negociación. Hasta ahora, tu gobierno y el congreso solo ceden ante la presión de los que más tienen.
No es posible que el déficit pretenda ser cubierto con políticas regresivas.
Y el argumento de que los sindicatos defienden privilegios es una falacia (y vos lo sabés).
La movilización de docenas de miles de personas fue motivada por un profundo sentido de solidaridad.
Debemos aspirar, como sociedad, a que las ventajas que han conquistado algunos sectores de empleados estatales se extiendan a toda la sociedad. Debemos buscar igualar, pero hacia arriba, no hacia abajo.
Sé que no te motivan el protagonismo ni las aspiraciones personales. Pero es el momento que tu sensibilidad sea la que determine tus acciones y no las alianzas que estableciste para formar tu gobierno.
P- S.: Y recién me acabo de enterar que los policías, de los que sos el comandante, violaron la autonomía universitaria, garrotearon estudiantes y agredieron a Javier Córdoba.
Espero tu condena. Espero que en este momento, al igual que a mí, te hierva la sangre. Es tu alma máter”.
*Exprofesor de Carlos Alvarado