
Ceuta (AFP) Cientos de migrantes ingresaron desde Marruecos al enclave español de Ceuta, en África, y otros van en camino, tras lo cual Madrid envió al ejército para garantizar la seguridad en medio de la “emergencia humanitaria” que deja varios muertos entre quienes buscaron llegar a nado, debido a la desesperación.
Estas personas se sumaron a las 1.500 que ya habían llegado al enclave en los últimos días. Ceuta y el otro enclave español en Marruecos, Melilla, son las únicas fronteras terrestres que la Unión Europea tiene con África.
Italia pidió este jueves que España sea suspendida del espacio Schengen de libre circulación, por su “equivocada” política migratoria.
“La decisión del Gobierno de Madrid de conceder la ciudadanía española” a inmigrantes irregulares “es profundamente equivocada y fomenta la trata de seres humanos”, escribió en X el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani.
El Gobierno de Pedro Sánchez reaccionó y consideró “impropio” el mensaje y anunció que convocaría al embajador italiano.
Entretanto, centenares de personas seguían entrando en masa saltando la valla fronteriza o a nado por el mar al territorio de 18,5 km2.
A raíz de esta situación, el Ministerio del Interior anunció en un comunicado que “las Fuerzas Armadas reforzarán a la Guardia Civil (…) para mantener la seguridad en la ciudad de Ceuta”.
Añadió que también reforzará a la Guardia Civil, con 70 agentes más que se sumarán a los 80 que ya están en el lugar, y que enviará grupos de buceadores y embarcaciones de guardacostas del Servicio Marítimo.
Según mostraron imágenes de la televisión pública, agentes de la Guardia Civil se limitaban a vigilar la entrada de los migrantes cerca de un puesto fronterizo al sur de Ceuta.
Este es el mayor ingreso de personas a Ceuta desde mayo de 2021, cuando más de 10 mil migrantes accedieron a la ciudad autónoma desde Marruecos en apenas dos días.
Muchos migrantes entraron este jueves felices, celebrando haber llegado y dándole las gracias a la policía española, mientras algunos gritaban “¡Adiós Marruecos, hola, España!”, indicó una periodista de la AFP, que observó en una playa numerosos flotadores redondos y ropa abandonados.
Cientos de personas más, entre ellas menores, se concentran en la frontera entre la ciudad marroquí de Fnideq (Castillejos) y Ceuta, para intentar cruzar de forma irregular.