Esos dineros deben ejecutarse

Hay noticias que de una u otra manera nos dejan pensando si las cosas se están haciendo bien o si hay algo que mejorar. Una de ellas es el resultado del informe emitido por la Contraloría General de la República sobre la ejecución de los dineros del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel). Del 100% de […]

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Hay noticias que de una u otra manera nos dejan pensando si las cosas se están haciendo bien o si hay algo que mejorar. Una de ellas es el resultado del informe emitido por la Contraloría General de la República sobre la ejecución de los dineros del Fondo Nacional de Telecomunicaciones (Fonatel).

Del 100% de los recursos de esta entidad, la cual es administrada por la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), solo se ha usado el 3%, o sea tiene empantanados casi ¢142 mil millones, los cuales al parecer ya fueron presupuestados pero no se han ejecutado.

¿Qué están esperando para hacerlo? No lo sabemos. El problema no radica solo en que no los hayan invertido aún sino en que por este motivo el Fondo además ha dejado de percibir $1,2 millones por recursos no invertidos.

Ante este panorama consideramos justo y necesario que los encargados se sienten a estudiar los plazos de los proyectos para ver si se están lerdeando mucho o si de verdad se puede ejecutar ese dinero de una forma más ágil.

Nos preguntamos si todo será parte de la enorme burocracia que se ha ido adueñando del país o si es tan solo que algunas personas prefieren ir al paso de la tortuga, en lugar de agilizar el proceso y poner a trabajar este dinero con la satisfacción de que se está ayudando a muchas personas que no tienen acceso a la tecnología. 

Entonces frente a este escenario nos ponemos a pensar en las muchas comunidades que aún no han podido beneficiarse con estos dineros para disminuir la brecha digital que existe en algunos territorios donde la tecnología casi que solo la conocen por medio de las revistas o por lo que escuchan decir a quienes viajan a la capital.

Aunque a muchos esto les parezca increíble porque a diario tienen varios aparatos por los cuales pueden acceder a Internet, a llamadas y casi que hasta trabajar sentados desde un parque, también hay una gran parte de la población que no goza de estos beneficios. 

Mientras que muchos tienen hasta dos o tres líneas celulares, en algunas comunidades no tienen cómo comunicarse porque las empresas de telefonía no llegan hasta esos lugares. A esto debemos sumar que donde sí hay acceso las personas no tienen los recursos para adquirir los aparatos.

También pensamos en los niños que aún están esperando las computadoras que les prometieron para que este tema deje de ser un sueño y se convierta en una realidad.

Esto lo decimos porque muchas personas vieron a través de los medios de comunicación que con bombos y platillos el gobierno anunció los programas Hogares Conectados y Comunidades Conectadas, pero muchos esperan que pase algo, pues hasta el momento es solo una noticia que se ha quedado en el papel.

A usted y a mí, que todos los días tenemos acceso a aparatos tecnológicos, estas situaciones nos parecen increíbles, pero algunos niños y adolescentes deben estudiar con las uñas porque no tienen las ventajas que gozan en lugares donde hay Internet de banda ancha en cada esquina, lo mismo que computadoras y celulares con conexión a la red.

Todos como ciudadanos tenemos el deber de velar qué se está haciendo con esos recursos porque se supone que las empresas de telefonía brindan estas utilidades para que sean usadas y de esta manera disminuir la brecha digital.