
La caficultura costarricense dará un nuevo paso hacia la innovación y la sostenibilidad con la llegada de la “Espresso Van”, la primera escuela móvil de café en el país.
Esta recorrerá las distintas regiones productoras con el objetivo de acercar la tecnología, el conocimiento y las buenas prácticas directamente a las fincas y comunidades cafetaleras.
La iniciativa forma parte del proyecto Café+, impulsado por el Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE) y la Fundación CRUSA, que busca fomentar prácticas regenerativas en la producción de café, alineadas con estándares internacionales como la cero deforestación, a través de un innovador sistema de pago por resultados.
La Escuela Móvil de Café permitirá que baristas y técnicos especializados lleguen a las zonas cafetaleras para capacitar a productores, jóvenes y consumidores sobre temas como la calidad en taza, las nuevas tendencias de consumo y las mejores prácticas en la manipulación del grano.
“Con la Escuela Móvil de Café, Espresso Van, estamos acercando el conocimiento y la innovación directamente a las fincas, para que cada productor tenga acceso a las herramientas que le permitan mejorar su productividad”, señaló Gustavo Jiménez, director ejecutivo del ICAFE.
“Este esfuerzo también abre la puerta a que las nuevas generaciones se integren con mayor facilidad a la caficultura, encontrando en ella un sector moderno, sostenible y con oportunidades reales de desarrollo”, agregó.
Por su parte, Byron Salas, director ejecutivo de CRUSA, recalcó que esta propuesta responde a desafíos como el cumplimiento de estándares internacionales, el cierre de la brecha generacional y el acceso a la tecnología.
“Mediante esta escuela móvil podremos acercar a los productores a soluciones para favorecer la transformación e innovación de este sector productivo”, expresó.
El proyecto Café+: Cero Deforestación beneficia a 2.678 productores, 304 beneficios y 93 exportadoras, fortaleciendo la resiliencia del sector, elevando la competitividad del grano costarricense y garantizando que se posicione en los mercados internacionales como un producto libre de deforestación.
Actualmente, el sector cafetalero nacional involucra a más de 25 mil familias productoras, y enfrenta retos como los efectos del cambio climático, la baja productividad y la necesidad de una mayor inclusión de mujeres y jóvenes en toda la cadena de valor.
La llegada de la Espresso Van no solo busca mejorar la calidad de la producción, sino también formar consumidores conscientes y reafirmar el lugar del café costarricense en el mercado global, no por volumen, sino por su excelencia en calidad.
Con información del corresponsal Roger Soto.


