
La ministra a.i. de Salud, Mariela Marín, aseguró que existe muy poca posibilidad de que el primer caso positivo de fiebre amarilla en el país pueda provocar un brote de la enfermedad en Costa Rica.
Las autoridades sanitarias dieron una conferencia de prensa tras darse el resultado positivo este fin de semana en de una paciente estadounidense que había visitado Perú y actualmente se encuentra hospitalizada en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
“A menos de 24 horas empezamos con el control vectorial y todo lo que corresponde a la vigilancia epidemiológica, hemos fumigado todos los lugares donde estuvo la paciente, tuvimos muy buena trazabilidad. Esto disminuye el riesgo, para el pueblo costarricense les informo, es muy bajo el riesgo de un brote por fiebre amarilla en Costa Rica”, subrayó Marin.
Por su parte, Mónica Taylor presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), subrayó que la institución tiene una reunión este lunes para activar los mecanismos de compra y poder aplicarla a la población viajera.
“Se espera que nosotros estemos listos en un mes con las primeras dosis donadas por el Ministerio de Salud para empezar con este esquema, porque la compra tardaría cerca de 3 meses“, aseguró Taylor.
La fiebre amarilla es una enfermedad que mata a la mitad de quienes la contraen y deja secuelas permanentes en la mayoría de los sobrevivientes.

