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Juan Diego Córdoba Leandro – Colaborador de Grupo Extra
Jimena Fallas Gamboa es una joven de 22 años, estudiante de Terapia Física en la Universidad Santa Paula. Lleva año y medio de carrera y es madre de una niña de dos años llamada Zoe. Fallas fue bicampeona con el equipo de balonmano de Cartago, luego de vencer 27-19 a Tarrazú el domingo anterior.
Jimena detalla el triunfo como una gran satisfacción, ya que Tarrazú siempre ha sido un rival complicado.
“Es una sensación de satisfacción, porque en torneos anteriores Tarrazú siempre ha sido un rival bastante complicado, y ganar en casa fue un plus para nosotras”, explicó.
La jugadora brumosa recordó sus inicios en el balonmano, donde comenzó como portera y luego pasó a jugar en cancha. Cuando se enteró de que estaba embarazada, decidió dedicarse por completo a su bebé.
“Yo comencé en el balonmano por mi compañera Pamela Badilla. Ella me invitó, empecé a practicarlo y me gustó bastante. Inicié como portera y, cuando vi que no era mi fuerte, decidí probar en cancha y me gustó más jugar ahí. En abril de 2023 me di cuenta de que estaba embarazada, le comenté al entrenador y me dijo que me tomara el tiempo necesario antes de volver al equipo”.
Fallas comentó que su hija es su principal fuente de apoyo y que su familia le dio una gran sorpresa durante los Juegos Deportivos Nacionales Tilarán 2024. “Cuando nació mi bebé, retomé el balonmano y, para mí, tener a Zoe ha sido algo increíble; he tenido un cambio bastante grande.
Ella es mi fuente de apoyo, mi inspiración. Mi primer torneo con ella fue en los Juegos de Tilarán. Yo la dejé con mi mamá y, en el partido de semifinales, llegaron a verme de sorpresa; fue un gran apoyo para mí”.
Jimena asegura que tiene tres prioridades en su vida: el estudio, su hija y el balonmano, y destaca el respaldo de sus padres para poder dedicarse a cada una de ellas.
“Me dedico al estudio, a mi hija y al balonmano, ya que cuento con el apoyo de mis papás y eso ha sido muy importante para mí. Mi mamá, cuando tengo algún torneo, me ayuda mucho con Zoe. Memo, mi entrenador, siempre me dice que incorpore a mi hija. En la entrega de medallas, Zoe es quien las recibe”.
Con disciplina dentro y fuera de la cancha, Jimena Fallas demuestra que la maternidad no es un límite, sino una motivación para seguir creciendo.
Entre estudios, entrenamientos y el apoyo incondicional de su familia, la brumosa continúa escribiendo su historia en el balonmano, con la mirada puesta en nuevos títulos y con Zoe como su mayor inspiración en cada paso que da.

