“Es alta la polarización que vivimos en nuestro país”

Señaló Bartolomé Buigues, obispo de Alajuela

De cara al proceso electoral de 2026, la Iglesia Católica señaló los aspectos críticos que deberán atender quienes asuman el mando desde Zapote durante los próximos cuatro años. No obstante, el obispo de Alajuela y secretario general de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (Cecor) destacó también el elevado nivel de polarización política que atraviesa el país.

“Sí, la polarización que vivimos en el país es alta. Esto ha dificultado el diálogo y la posibilidad de alcanzar acuerdos. Quizás por ese ambiente polarizado no hemos podido avanzar en algunos temas, ya que ha generado más muros que puentes”, expresó el sacerdote Buigues.

Además, agregó que, en la próxima campaña, los poderes de la República deberían “serenarse”, y quienes dirijan el país deberían mostrar apertura entre sí, para construir el diálogo que el país necesita. “Yo les digo que sean honestos, que busquen un servicio a los ciudadanos, que apliquen toda su inteligencia para generar propuestas adecuadas, responsables y certeras. Que no sean ideas solo para la campaña, sino iniciativas que busquen, junto con otros partidos, beneficiar al país”, enfatizó. 

Llamado católico 

Por otra parte, los jerarcas episcopales hicieron un llamado contundente, no solo a los aspirantes presidenciales y legislativos, sino también a la población costarricense, a ejercer su derecho democrático y así evitar el alto nivel de abstencionismo.

Pidieron realizar el voto de manera responsable, informada y con un sentido de compromiso por el bien común.

Javier Román Arias, obispo de Limón y presidente de la Conferencia Episcopal, subrayó que el sufragio no debe verse como una obligación meramente legal, sino como un acto moral y ciudadano que tiene repercusiones directas en el rumbo del país. “Invitamos a los fieles y a toda la población a reflexionar sobre el valor de su voto. 

No se trata de elegir por simpatías momentáneas o intereses personales, sino de buscar lo que más favorezca a la sociedad, especialmente a los más pobres y necesitados”, dijo Román Arias.

Según datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), en 2018 se registró un abstencionismo del 34,3%. Para el periodo electoral de 2022, esta cifra ascendió al 40%, el porcentaje más alto en la historia, superando el 35,3% registrado en 1958.