
El efecto del cambio climático, la expansión térmica y el derretimiento de glaciares han hecho que se produzca un incremento en el nivel del mar, muestra de ello son las emergencias del año anterior en Caldera de Esparza, Puntarenas, donde el fuerte oleaje llegó hasta la carretera principal.
Para evitar que el mar siga saliéndose, la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) inició la colocación de 10.000 toneladas de rocas adicionales en ese sector.
En total serán 125 metros lineales de cobertura, que servirán como medida paliativa para proteger la superficie de ruedo de los fuertes oleajes en esta zona.
Esta obra se realiza gracias al aporte de la CNE, que aportó más de ¢600 millones para cubrir los costos. “Estas obras están a cargo de la Dirección de Obras Públicas y con la asesoría de la División Marítimo-Portuaria, ambas dependencias del MOPT. Se estima que los trabajos concluyan en el primer trimestre del año, siempre y cuando el comportamiento marítimo permita que las obras sigan con normalidad”, informó la CNE.
EROSIÓN DE LAS COSTAS
La erosión de las costas tanto en el Pacífico como en el Caribe empieza a devorar playas, anegar carreteras y adueñarse poco a poco de la vegetación costera.
Para el oceanógrafo Omar Lizano, este fenómeno va a empeorar para el año 2100, por eso en algunos lugares de la costa porteña donde el agua no llega en la actualidad, en el futuro el nivel podría llegar al pecho de una persona adulta.
“Un factor determinante es el fenómeno El Niño y el calentamiento global, que está produciendo un aumento en el nivel del mar y eso provoca esos efectos de salida del mar, pero es algo que está ocurriendo no solo en Caldera, también en todas las costas del país, con una erosión seria en el Pacifico y el Caribe”, explicó.
En la provincia de Guanacaste es evidente la erosión costera en playas como Punta Guiones, Carrillo, Sámara, Nosara, Ostional, Lagarto, Pitahaya, Junquillal y Tamarindo, entre otras. “Los aumentos de los niveles del mar seguirán y no hay duda que en lugares bajos se terminen de erosionar y la gente debe retirarse de esos sitios. Por ejemplo, uno de esos sitios es el barrio Espíritu Santo, en Caldera, y así puede ocurrir en otros lugares”, agregó.
En playas del Pacífico Sur como Esterillos Oeste, Central y Este, Hermosa, Bejuco, Palo Seco, Isla Damas y Dominical también se reportan procesos de erosión intensos.
Lizano afirma que prácticas como colocar rompeolas y relleno de playas suelen ser medidas costosas y temporales; es decir, ante los escenarios de aumento del nivel del mar funcionarán por 20 o 30 años.
“Son medidas paliativas o temporales. Además de los escenarios que se tiene proyectados no habrá estructuras que aguanten”, finalizó el experto.