Equipo técnico del BCCR sugiere adoptar política más expansiva

División Económica recomendó reducir la tasa, directivos optaron por mantenerla en 3%

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Una reducción de 25 puntos base en la Tasa de Política Monetaria (TPM) permitiría al Banco Central de Costa Rica (BCCR) adoptar una posición más expansiva, según la recomendación de su División Económica.

El equipo técnico sustentó su propuesta en la inflación por debajo de la meta, la desaceleración de la actividad económica y la ausencia de presiones inflacionarias significativas en el mercado laboral.

“Las expectativas de inflación se han mantenido por debajo de la meta en un período prolongado y eso no solo es en el corto plazo, sino que las de largo plazo también. Consideramos que la postura debería ser, en algún momento, expansiva, especialmente al cierre de este año”, expuso Alonso Alfaro, economista jefe del BCCR.

La propuesta buscaba reducir la tasa de referencia del 3% al 2,75%. El equipo técnico señaló que los modelos muestran espacio para una disminución temporal y que, posteriormente, la tasa podría aumentar si las expectativas de inflación reaccionan al alza y se consolidan las condiciones previstas en las proyecciones.

La División Económica también destacó que la inflación subyacente, que permite observar mejor las presiones vinculadas con la demanda al excluir productos de alta volatilidad, como los combustibles, se había mantenido cerca de cero, con registros inferiores en meses recientes.

A esto se sumó una actividad económica que mostraba señales de desaceleración. En julio de 2026, el crecimiento de la economía fue del 2,5%, cerca de tres puntos porcentuales menos que un año atrás. En el régimen definitivo, la producción mantenía un crecimiento del 3,4% en esa medición.

Riesgos externos dividieron posiciones

La recomendación no obtuvo el respaldo de la mayoría de la Junta Directiva. Los riesgos internacionales, en particular el posible impacto del aumento de los precios del petróleo y otras materias primas, llevaron a varios integrantes a preferir una pausa antes de modificar nuevamente la tasa.

El presidente del Banco Central, Róger Madrigal, defendió la continuidad de la tasa en el 3%. Entre los elementos que señaló figuraron la diferencia entre las tasas locales y las internacionales, como la de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), así como la posibilidad de que los precios externos terminen trasladándose a la inflación nacional.

“Tenemos la certeza, prácticamente por los valores de las probabilidades, de que esa brecha se va a aumentar y creo que la prudencia del Banco tiene que estar ahí. No es el elemento crítico para tomar una decisión, pero tampoco lo podemos ignorar. La discrepancia es una valoración de los riesgos y, sobre todo, de la parte internacional”, indicó Madrigal.

El presidente del BCCR sostuvo que, a su criterio, la política monetaria ya se encontraba en terreno expansivo y que la discusión consistía en decidir si convenía ampliar esa postura o mantenerla mientras se conocía más información sobre el entorno internacional.

Rudolf Lücke, por su parte, respaldó la reducción propuesta por la División Económica. Consideró que las condiciones internas que habían permitido recortes anteriores seguían presentes y que la inflación continuaba mostrando registros bajos.

Juan Andrés Robalino también avaló una reducción de la TPM.

En contraste, Max Soto se inclinó por una pausa con posibilidad de futuras rebajas. Su posición tomó en cuenta el deterioro de los riesgos externos, incluidos los posibles efectos de las tensiones geopolíticas y comerciales sobre los precios y las condiciones financieras.

La Junta Directiva votó cinco a dos a favor de mantener la TPM en el 3% anual. La decisión no eliminó la posibilidad de futuros recortes, sino que dejó la revisión para una próxima reunión en noviembre.

Silvia Charpentier, Jorge Guardia y Marta Soto se sumaron a la decisión de mantener la tasa de referencia.

“La combinación de una inflación alta en Estados Unidos y en otros socios comerciales y la inflación negativa en Costa Rica y la apreciación del colón ha ejercido una fuerza adicional en presiones desinflacionarias y podría amplificar choques nominales en el mercado cambiario. Por eso, es importante que el crecimiento de los precios se acerque a la meta”, agregó Alfaro.

La diferencia entre la recomendación técnica y la decisión final respondió principalmente a la valoración de los riesgos externos.

Alonso Alfaro

Economista jefe BCCR

“Si bien el entorno externo presenta riesgos inflacionarios, también hay riesgos para el crecimiento mundial que podrían moderar nuestra demanda, la demanda externa y, con ello, el crecimiento del país, lo que se relaciona con esta necesidad de tener una postura más expansiva”.

Róger Madrigal

Presidente del BCCR

“Hay una inflación internacional que ya está instalada y nos impactará a nosotros también. Entonces, en una situación de un ambiente inflacionario, considero que no es prudente que el Banco amplíe las fuerzas inflacionarias. Con la tendencia que tenemos, iremos hacia esa inflación de rango meta”.

Rudolf Lücke

Directivo del BCCR

“La evolución de los precios sigue en terreno negativo, más aún con la última estimación y los ponderadores del Índice de Precios al Consumidor que hace el INEC. Veo los indicadores subyacentes de inflación alrededor del 0% y con proyecciones en terreno negativo. Entonces, me inclino más por una disminución”.

Max Soto

Directivo del BCCR

“El panorama de riesgos externos se ha deteriorado, es decir, que los riesgos que enfrentamos hoy son mayores. Creo que es indudable que los conflictos bélicos se han vuelto más complejos, hay riesgos que se han materializado y hay otros riesgos que es difícil valorar en este momento”.