Hasta hace un mes había 48 fallecidos, 92 heridos y casi 9.800 personas afectadas.
La época de lluvias abarca a 23 de las 24 provincias ecuatorianas, siendo la excepción Galápagos, un archipiélago ubicado a 1.000 km frente a la costa, según la entidad.
Los efectos de fuertes y prolongados aguaceros también dejan unas 5.400 hectáreas agrícolas afectadas y destruidas, así como 6.240 viviendas y centros de salud y de educación dañados parcial o totalmente.
El 31 de enero se produjo en Quito un aluvión, causado por las precipitaciones más intensas en dos décadas, que arrasó un terreno deportiva en el que se encontraban varias decenas de personas, provocando la muerte de 28 y heridas a 52.
La actual temporada de lluvias ha generado derrumbes, inundaciones, desbordamientos de ríos y colapso de estructuras.