Entre la curiosidad y el engaño

Parapsicología y Actualidad

Óscar Araya, Grupo Hades C.R.

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La lectura de cartas, la lectura de manos y la consulta a supuestos “brujos” o videntes forman parte de prácticas que muchas personas buscan por curiosidad, necesidad emocional o deseo de encontrar respuestas rápidas ante problemas personales. Sin embargo, desde una perspectiva científica, estas prácticas carecen de fundamento verificable y no ofrecen evidencia objetiva que permita demostrar que alguien pueda predecir el futuro, conocer el destino de una persona o resolver situaciones mediante supuestos poderes sobrenaturales.

El problema no radica en que alguien sienta curiosidad por estos temas. La curiosidad forma parte de la naturaleza humana. El riesgo aparece cuando esa curiosidad se transforma en dependencia, miedo o fanatismo. En esos casos, la persona puede dejar de tomar decisiones racionales y entregar su voluntad, su dinero o su tranquilidad emocional a individuos que se presentan como poseedores de conocimientos especiales.

La ciencia exige observación, comprobación, repetición de resultados y evidencia. Una afirmación extraordinaria requiere pruebas sólidas. Hasta hoy, la lectura de cartas o de manos no ha demostrado capacidad real para anticipar hechos futuros bajo condiciones controladas. Lo que muchas veces parece una predicción acertada puede explicarse por mecanismos psicológicos conocidos, como el efecto Barnum, mediante el cual las personas aceptan frases generales como si fueran mensajes diseñados exclusivamente para ellas. También interviene el sesgo de confirmación, que lleva a recordar los supuestos aciertos y olvidar los errores. Lo mismo ocurre con el famoso horóscopo.

Frases como “usted ha sufrido mucho”, “alguien le tiene envidia” o “vienen cambios importantes” resultan tan amplias que pueden ajustarse a casi cualquier persona. Esa ambigüedad crea una sensación de precisión, aunque en realidad no aporta información concreta ni comprobable. En otros casos, algunos supuestos lectores utilizan observación, lenguaje corporal, datos obtenidos previamente o preguntas dirigidas para construir una apariencia de conocimiento profundo.