
Entre café, jugo y gallo pinto arrancó el primer día de funciones de los legisladores para el período electoral 2022-2026, reunión que no solo permitió compartir las prioridades de cada fracción, sino que generó un espacio para intercambiar algunas risas entre los nuevos diputados.
Desde las 7 a.m. las seis bancadas fueron atendidas, cada una por separado, en diversas salas de reuniones, donde los 57 congresistas contaron con el servicio de meseros que les proporcionaron su respectivo desayuno.
Los diputados disponían de casi dos horas para consumir sus alimentos y posteriormente debían sumarse a la sesión solemne en la que se elegiría el directorio legislativo para decidir quién asumiría la presidencia, vicepresidencia y secretarías del Primer Poder de la República.
Según detallaron congresistas a DIARIO EXTRA luego del desayuno en su primer día de labores, entre sus prioridades figurarán los temas de reactivación económica y la necesidad de generar más y nuevas fuentes de empleo que lleguen a mejorar la calidad de vida de los costarricenses.
Cabe mencionar que el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) decidió utilizar las instalaciones del antiguo edificio del Plenario, donde pudieron compartir una conversación tranquila sin atender a la prensa.
ALMUERZO A LO GRANDE
A mitad del día, luego de establecer el directorio en que el legislador Rodrigo Arias asumirá la presidencia de la Asamblea Legislativa, los diputados y sus acompañantes tenían una cita en el Salón de Expresidentes, recinto que se llenó de lujo para disfrutar del esperado almuerzo.
Un menú de tres tiempos aguardaba a los comensales, quienes tenían asignada una mesa para cada una de las fracciones, un total de seis. Fueron atendidos por 13 meseros.
Como entrada, un platillo ligero. Los padres de la patria degustaron una ensalada primavera, la cual se compone de la combinación de varias hortalizas, zanahoria, queso, jamón, aceite de oliva, entre otros ingredientes. El plato fuerte consistió en carne de res y pollo con vegetales, así como guarniciones. Como postre, un suspiro miñota.
Melvin Murillo y Kenneth Vega, encargados de preparar el banquete, contaron a este medio que el proceso tomó de 2 a 3 horas, a lo que además se sumaron 3 horas adicionales para el montaje de toda la cristalería en cada una de las mesas.