
Vamos para casi 8 años desde que el Partido Acción Ciudadana (PAC) está en el poder, sin embargo, en ambos Gobiernos ha existido un común denominador y es que el enlace entre la Presidencia de República y la Asamblea Legislativa ha sido prácticamente nulo.
A todos los que han llegado a este puesto tan importante, que comprende el cargo de Ministro de la Presidencia, durante el periodo descrito les ha pasado algo sumamente extraño; como diría el dicho, han empezado con muchos bríos, pero al final terminaron en puros fríos.
Al principio, muchos de los que asignaron casi que pidieron oficina en el Congreso para estar cerca de los padres de la patria, negociando con una y otra agrupación, sin embargo, con el paso del tiempo estas relaciones se fueron enfriando a tal punto que a dichos funcionarios prácticamente no se les volvió a ver.
Y según los legisladores en esta última oportunidad no es la excepción, pues aseguran que, por ejemplo, los proyectos que tienen en relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no han tenido mayor avance porque al parecer nadie ha llegado a conversar con ellos.
Lo más curioso es que se trata de una iniciativa de ley del Ejecutivo, pero no cualquiera, sino esa que muchas veces han salido diciendo en los medios de comunicación que resulta urgente aprobarla, porque es de vital importancia, pero al parecer no les preocupa tanto porque nadie ha llegado a negociar ni menos a explicar el porqué es relevante que se le dé luz verde.
La verdad no nos gustaría ser mal pensados y creer que, como el PAC no sacó un solo diputado ni quedó aspirando a la Presidencia, entonces a sus integrantes ya no les importa mucho lo que pase con el país, menos el compromiso que hay con el FMI para que nos dieran un préstamo multimillonario.
Dirían muchos que “como ya no es en mi año entonces no me hace daño”, de hecho, se ve también en la actitud que han tenido los diputados del partido oficialista, que antes apoyaban todo lo que llevara la bandera rojiamarilla, pero ahora como que poco a poco han ido soltando la tabla.
Los proyectos del Fondo se encuentran tan varados que iniciativas como la de Aduanas y la de Casas de Lujo no se mueven en la Asamblea porque tienen gran cantidad de mociones y al parecer nadie está corriendo para que las quiten o por lo menos que se discutan.
La ausencia de la ministra de la Presidencia Giannina Dinarte ha sido dada a conocer por varios diputados, sin embargo, ella niega que esto sea así, pero es muy cierto que por los pasillos de la Asamblea no la han vuelto a ver y quizá esto ha dificultado la dinámica legislativa.
Dinarte afirma que sí ha tenido anuencia de ir al edificio del Congreso, no obstante, ha recibido cancelaciones. En fin, sin importar si ha acudido o no, el punto es que no hay una comunicación fluida que permita que el país avance en muchos temas.
Se debe conocer algunos detalles sobre este importantísimo puesto. El ministro de la Presidencia debe sí o sí hablarle de cerca, al oído, al mandatario, si se quiere es el “chaleco antibalas”, el negociador, el comunicador.
Esta cartera fue creada el 24 de diciembre de 1961 mediante la Ley 2980, aunque no posee ley orgánica.
La legislación contempla que la labor de quien sea asignado en este puesto consiste en brindar apoyo al Presidente, servir como enlace con otros poderes del Estado, la sociedad civil y los distintos ministerios, es la cartera, si se quiere, más política y como tal debe desarrollarse.
Si esto lo dicta la ley, ¿qué estuvo haciendo todo este tiempo la señora Dinarte?, pues los mismos congresistas la señalan de ser la gran ausente, pues muy pocas veces la vieron sentada discutiendo con las bancadas de oposición.
Dialogar significa discutir sobre un asunto o sobre un problema con la intención de llegar a un acuerdo o encontrar una solución. La definición es clara, hallar consenso respecto a un tema que está incomodando y eso es precisamente lo que ocurre hoy en el país.
Estamos frente a una Costa Rica embotada, cansada, abarrotada de malas propuestas, agobiada por el pésimo gobierno y, ante todo, desesperada.