Encadenamientos Electorales

Para algunos, es tal la atracción que los lleva a las teorías de la conspiración y es tan fuerte que les lleva a aceptar creencias completamente contradictorias. 

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En algunos casos, la dificultad se encuentra en el reconocimiento de pequeños hechos aislados que muchas veces hace que se vayan bloqueando las relaciones entre el pueblo y la función pública de turno, dando fuerza a la desconfianza contra algunas de sus instituciones, lo que promueve un sentimiento dentro de la ciudadanía de la existencia de una conspiración en las altas esferas, que puede llevar a sospechar de las autoridades y de las afirmaciones que hacen. Para algunos, es tal la atracción que los lleva a las teorías de la conspiración y es tan fuerte que les lleva a aceptar creencias completamente contradictorias. Cualquier teoría de la conspiración que mantenga una oposición a la versión oficial, gana cierto grado de aceptación para aquellos que tienen una visión basada en la desilusión de los actos de la administración, que de una u otra manera se convirtieron en agobiantes, lo que genera un distanciamiento y situaciones esquivas de los ciudadanos. Hoy nos encontramos ante dudas que crean un ambiente que no generan actitudes de acercamiento ni empatía hacia las Instituciones, en este caso el Tribunal Supremo de Elecciones.

El Tribunal Supremo de Elecciones decidió encargar a una empresa privada “R&R Doninelly” la impresión y empaque del material electoral con un costo de cincuenta y un millones de colones, solo para la segunda vuelta electoral, cuando pudo hacerlo en primera y segunda ronda con la Imprenta Nacional que incluso está exenta del pago de algunos impuestos; esta decisión del Tribunal Supremo de Elecciones le costó mucho dinero al pueblo costarricense.

El Tribunal Supremo de Elecciones, decidió alquilar bodegas en un complejo industrial, Las Brisas en San Rafael Arriba de Desamparados y cuyo alquiles se pagan a un fidecomiso, y cito:

“Como es de su conocimiento, en virtud de la constitución del contrato de fideicomiso denominado “Fideicomiso Las Brisas-BCIE-BCR-2007”, todos los flujos económicos provenientes del contrato de arrendamiento suscrito entre su representada y la empresa Compañía Inversionista Las Brisas S.A. fueron cedidos en forma firme e irrevocable a favor de Scotiabank de Costa Rica S.A., en su condición de Fiduciario” Acta N• 57-2013, Sesión Ordinaria, TSE.

Por qué con una administración bancaria que es más cara y no con los dueños del inmueble identificables con facilidad. Somos todos los costarricenses los que debemos pagar, será que no existen otras bodegas en el país que pueden cumplir con los requerimientos de seguridad necesarios para el material electoral.

Y por Dios Santo, aparecen papeletas para la segunda ronda electoral en manos de particulares que podrían eventualmente cambiar la voluntad del electorado, ya que podría estructurarse un encadenamiento de papeletas y al cierre de la mesa, ni los auxiliares, ni los asesores, ni los delegados electorales, ni los miembros de mesa o fiscales, lo más que podrían detectar es una papeleta sin las firmas, pero no un encadenamiento de votos y que mal ahora que pueden andar papeletas dando vueltas en zonas costeras donde los partidos son más débiles en su estructura electoral como es el caso denunciado por la prensa.

Aunado a lo anterior el Tribunal Supremo de Elecciones ejerciendo su facultad interpretativa en materia electoral, determinó un cambio sustancial en el procedimiento de escrutinio que solo en unos cuantos casos particularizados permite a los fiscales de partido ver las papeletas. Por otro lado, pero ahora si apegados rígidamente a la norma electoral no permiten que los partidos que participan en la segunda ronda puedan nombrar nuevos miembros de mesa o fiscales, pues desde el punto de vista logístico también resulta improcedente, porque se puede incluso impactarse toda la administración electoral al tener que destinar recursos de forma excepcional. DGRE-187-2013.

Se conocía de la posibilidad de una segunda ronda y no se planificó económicamente ni logísticamente como lo reconocieron encargados de programas electorales, pero se gastó en imprentas privadas y en arrendamientos fiduciarios.

Si no es por la prensa, el Tribunal Supremo de Elecciones no se entera de esta aberrante situación de papeletas en manos de particulares antes de la votación: quien burló la seguridad, a quienes se le repartieron, cuales soluciones inmediatas pueden dar y sobre todo, habrá un magistrado responsable; son algunas de las interrogantes que animan a los amigos de las conspiraciones con este caldo de cultivo que no ayuda en nada a crear un ambiente de confianza y generar actitudes de acercamiento y empatía con el Tribunal Supremo de Elecciones, a menos que de respuestas rápidas y acertadas que satisfagan a los teóricos de las conspiraciones y sobre todo devuelvan la seguridad a los electores de País.