
Uno de los componentes del préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para financiar el Programa de Integración Fronteriza de Costa Rica estaría en riesgo.
Así lo reconoció el viceministro de Comercio Exterior, Duayner Salas, quien trabaja de la mano con diputados para presentar un proyecto de ley que solvente los señalamientos hacia el puesto conocido como Las Tablillas.
Salas indicó que no se puede hablar de pérdida de recursos, pero sí de un eventual riesgo de financiamiento, propiamente de dicho puesto en la Zona Norte.
Sobre la resolución de la Sala IV, Salas explicó que viene a darse tres años después de que se interpuso la acción de inconstitucionalidad.
Parte del problema es que había un cronograma para la ejecución de obras, que ahora hay que ver cómo queda.
Salas manifestó que están en conversaciones tanto con el banco como con la Asamblea Legislativa para ver de qué manera pueden ver el tema de la compensación.
“Estamos hablando con los diputados y conversando con el Ministerio de Ambiente y Energía, queremos presentar un buen proyecto de ley con los estudios técnicos necesarios. La infraestructura que se había puesto era temporal. Está en riesgo el desarrollo de Las Tabillas con recursos del BID, pero la idea es cumplir el plazo de los 18 meses”, indicó.
Salas dijo que estamos en un Estado de Derecho y, aunque él no es abogado ni ambientalista, tratarán de cumplir con lo que se pide. El funcionario manifestó que a su entender el proyecto anterior tuvo estudios.
Además, recordó que Las Tablillas es solo un componente del préstamo del banco por $100 millones. El resto irá para los puestos en Peñas Blancas, Paso Canoas, entre otros.
“El BID ha mostrado un interés en que Las Tablillas se pueda desarrollar, pero hay que cumplir con ciertos tiempos”, acotó.
DIARIO EXTRA publicó que la Sala Constitucional había dado la razón al ambientalista Álvaro Sagot con respecto a aparentes vicios en la ley que creó el puesto fronterizo Las Tablillas en Los Chiles.
Este habría alegado que las obras iban sobre un área silvestre protegida y el gobierno nunca compensó el daño ambiental.