En las PYMES se mueve la reactivación económica del país

Opinión

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Lic. Luis Danilo Arias Rojas.

Contador Público Autorizado

Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica

En Costa Rica, las pequeñas y medianas empresas (PYMES) representan más del 95 % del parque empresarial y generan cerca del 30 % del empleo formal. Su presencia se extiende desde zonas urbanas hasta comunidades rurales, lo que las convierte en actores clave para dinamizar la economía nacional, especialmente en contextos de recuperación poscrisis.

Tras los efectos de la pandemia y los desafíos inflacionarios globales, las PYMES han demostrado una resiliencia notable. Muchas se reinventaron mediante la digitalización, el comercio electrónico y la diversificación de productos, adaptándose a nuevas demandas del mercado, encontrando en sus emprendimientos la posibilidad de obtener recursos adicionales.

El aporte de las PYMES a la reactivación económica va más allá de los números. 

Estas empresas fomentan encadenamientos productivos, fortalecen la economía circular y promueven la innovación desde lo cotidiano. En sectores como el turismo, la agroindustria, la tecnología y los servicios, las PYMES han sido protagonistas de iniciativas que revitalizan comunidades y generan valor social.

Para que las PYMES continúen siendo el motor de la reactivación, se requiere un entorno más favorable, con políticas públicas que reconozcan su diversidad y fortalezcan sus capacidades. 

El acceso a financiamiento, en el cual la banca para el desarrollo y los programas de apoyo a emprendedores como las capacitaciones ofrecidas por distintas instituciones han sido vitales, resulta determinante para su consolidación.

Invertir en las PYMES es apostar por una economía más inclusiva, sostenible y territorialmente equilibrada, donde el crecimiento no se concentra únicamente en los grandes centros urbanos, sino que se distribuye de manera justa en todas las regiones del país. 

Estas empresas, muchas de ellas familiares o comunitarias, representan oportunidades reales para personas de diversos contextos: jóvenes emprendedores, mujeres líderes, personas con discapacidad, poblaciones rurales y grupos históricamente excluidos.

Las PYMES no solo generan empleo, sino que también fortalecen el tejido social, promueven la innovación desde lo local y fomentan una cultura empresarial basada en la colaboración y la resiliencia. En ellas vive el pulso de la Costa Rica emprendedora, creativa y solidaria: una nación que no teme reinventarse, que valora el esfuerzo colectivo y que entiende que el progreso verdadero se alcanza cuando todos tienen la posibilidad de aportar y beneficiarse.