En fuego cruzado, abogada se salva de morir baleada

Un vehículo y una motocicleta armaron una balacera en el cruce de San Miguel de Desamparados mientras una abogada que pasaba en su automóvil quedó en medio de la lluvia de balas.  La mujer de apellido Moya iba en su carro Toyota RAV4, placas MRT277, pasó frente al Maxi Palí cuando fue alcanzada de un […]

Un vehículo y una motocicleta armaron una balacera en el cruce de San Miguel de Desamparados mientras una abogada que pasaba en su automóvil quedó en medio de la lluvia de balas. 

La mujer de apellido Moya iba en su carro Toyota RAV4, placas MRT277, pasó frente al Maxi Palí cuando fue alcanzada de un lado por una motocicleta y en el otro costado por un auto. De pronto, escuchó y sintió los balazos en su vehículo. 

Tras los bombazos con armas calibre 9 mm y .40, el auto quedó con impactos en el techo, la ventana trasera, la puerta del acompañante y el vidrio de la ventana donde iba Moya, quien milagrosamente no fue alcanzada.

Pese a eso, los pistoleros siguieron accionando sus armas sin importarles nada y, después de pasar el RAV4, terminaron de descargar el magazine, mientras en la calle quedaron al menos seis casquillos y un fuerte olor a plomo.

Moya sufrió un ataque de nervios que le imposibilitó salir del auto, mientras los gatilleros huyeron hacia el sector de La Capri y el Huazo, donde la Policía encontró los dos vehículos, que decomisaron para inspeccionarlos minuciosamente.

Las autoridades presumen que se trata de un duelo por territorios narco, que ambos rivales se toparon y accionaron sus “bebés” dejando paralizados a los ciudadanos que transitaban la tarde de ayer por el cruce de San Miguel.

A raíz de esto, se generó un atasco que produjo malestar entre los conductores, quienes tuvieron que aguantarse por horas sin avanzar, mientras los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) recopilaban evidencias como casquillos.

El esposo de Moya, quien labora para la empresa Auto Transportes Desamparados, llegó al sitio del tiroteo, confirmó que su mujer estaba en buen estado y manifestó que fue mala suerte estar en el momento equivocado.

Lugareños dijeron que toparon con suerte de que nadie resultara impactado, debido a que los proyectiles pegaron en el Maxi Palí, donde hay bastante flujo de clientes.