
La muerte del colombiano Diego Fernando García Lemus empieza a tomar forma luego de que los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) allanaran una vivienda en San Ramón de Alajuela, donde hallaron evidencia que podría dar con los asesinos y el móvil del crimen.
Las autoridades visitaron el inmueble de 200 metros cuadrados, ubicado dentro de la finca propiedad de una norteamericana, donde se cree que decapitaron al cafetero, de 42 años, y donde se halló un laboratorio de marihuana hidropónica.
Fuentes confidenciales informaron que el deceso podría estar ligado al narcotráfico, por lo que no se descarta que una deuda ocasionara la captura y privación de libertad por al menos cuatro días del suramericano y que sus familiares entregaran ¢8 millones por el rescate, que al final no tuvo lugar.
Después de dos días de minuciosa revisión se decomisaron dos hachas y ropa, así como sangre, huellas y elementos pilosos que fueron recopilados y analizados en los laboratorios de Ciencias Forenses del Poder Judicial.
Tal como lo informó DIARIO EXTRA en ediciones anteriores, la víctima era un hombre de 1,92 metros y cabello negro cuyo cadáver dejaron sobre la carretera Interamericana Norte la mañana del sábado, cerca del Cristo Blanco, en Cambronero.
AMANTE DEL DEPORTE
El perfil de García Lemus, conocido como “Pana”, no era el típico de quienes se dedican a ese ilícito negocio.
Era amante del baloncesto y comúnmente se le veía practicando este deporte en algunos gimnasios de Goicoechea, localidad donde vivía desde hace 10 años, cuando llegó al país en busca de oportunidades.
Además era un conocido empresario importador de vestimenta deportiva y contaba con un taller mecánico en Alajuela, donde los judiciales al igual que en su casa, ubicada en Calle Blancos, llegaron en busca de pruebas que ayudaran a determinar cuáles fueron sus últimos movimientos antes del secuestro.
Las pesquisas en torno al crimen continúan.