
Ellos no tenían nada que ver en el asunto, pero fueron los más afectados. Su muerte es algo que los familiares nunca podrán olvidar, pues no solo fueron víctimas colaterales, sino también víctimas de un sistema que falla con los días.
En lo que llevamos de 2023 el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) contabiliza 23 víctimas colaterales, producto de los homicidios que tiñen de sangre los cantones.
Este también es el año con más víctimas colaterales, marcando un récord histórico, al igual que los 755 homicidios que la policía judicial registra hasta hoy.
En 2022 las víctimas colaterales llegaron a 18. Una víctima colateral es aquella que fallece por un sujeto que lleva un objetivo, pero la primera no está relacionada con ese objetivo o incidente y termina asesinada.
Pesquisas del OIJ demuestran que el narcotráfico y la disputa de territorios, así como las riñas personales, figuran entre los principales motivos de los crímenes.
En 2022 este registro alcanzó el nivel más alto de la historia con 18 víctimas, una cada 20 días, de acuerdo con la estadística oficial del OIJ.
Si hacemos el ejercicio este año nos daría como resultado una víctima colateral cada 13 días.
En 2014 un estudio del Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (Unlirec) señaló que las muertes de inocentes son un indicador de sociedades violentas y que la mejor manera de hacerles frente es integrar las medidas de control de armas y de reducción y prevención de la violencia armada como parte integral de políticas de seguridad ciudadana y marcos de prevención del crimen y la delincuencia.
En los últimos seis años el número de víctimas colaterales se ha incrementado. Por ejemplo, 2016 finalizó con 17, 2017 con 15, 2018 con 10 y 2019 con 4 es el que menos registra.
Mientras que 2020 aumentó a 14, 2021 -año que todavía estaba en pandemia- terminó con 7 y 2022 cerró con 18.
Datos del OIJ revelan que Limón sigue siendo la provincia con más homicidios dolosos con 187, seguida de San José con 185, Puntarenas con 116, Alajuela con 85 registra una baja comparada con 2022, Guanacaste con 79, Cartago con 61 y Heredia con 42.