
Cerca del 75% de los ingresos que percibe el parque empresarial en ventas se concentran en empresas grandes, aunque representan apenas un 1% de los negocios activos en el país, de acuerdo con las cifras publicadas por el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
En total, esta categoría cuenta con 4 mil empresas y cuentan con ¢60 billones en ingresos.
“Es una preocupación y esto no es que implica que estemos en contra de las empresas grandes o del capital extranjero ni que estemos en contra de su crecimiento. El problema es que no estén creciendo las empresas pequeñas, es que hay sectores de la economía que estén rezagados y que no estén generando empleos para un grupo de población que lamentablemente en estas empresas grandes o de Zonas Francas no tiene cabida porque requieren de capital humano más capacitado”, indicó Luis Vargas, economista e investigador del Programa Estado de la Nación (PEN).
En los últimos años, la concentración de los recursos ha aumentado significativamente. Durante el 2020, las empresas grandes aportaban en un 66% a las ventas totales del parque empresarial, las cuales ascendían a ¢50 billones.
Para el 2024, último año de datos disponibles, las ventas crecieron hasta los ¢81 billones y el porcentaje a los negocios de mayor tamaño creció en un 9%. Para Natalia Morales, economista e investigadora del PEN, esto obedece a un debilitamiento de las microempresas en el ecosistema productivo.
Este grupo tuvo una reducción de 100 mil unidades formales, según los registros del BCCR en los últimos 5 años.
“El parque empresarial tiene grandes dificultades en el país para crecer y sobrevivir en el tiempo y esto se manifiesta en problemas estructurales con una economía que crece de manera dual, desigual y poco inclusivo. No todas las personas, territorios ni sectores se benefician de ese crecimiento económico y esto lo que hace es reproducir esas desigualdades sociales en la distribución de los ingresos y oportunidades laborales”, explicó.
Según otros estudios del PEN, el 87% de las microempresas conservan su tamaño a través de los años, sin la posibilidad de escalar y aumentar su producción y contribución a la economía por medio de la generación de empleo.
Además, las empresas grandes tienen una mayor probabilidad de sobrevivir después de 5 años de operación, mientras que solo la mitad de las micro permanece activa después del mismo lapso.
“Costa Rica ha privilegiado la política pública hacia el sector exportador, hacia el mercado internacional, pero descuidamos la economía interna. Eso generó amplias disparidades para un país que no tiene una política de desarrollo productivo que tengan enfoque de territorios”, agregó Morales.
Para los expertos, se debe aplicar un cambio en el enfoque de las políticas públicas que implementa el país, que vayan dirigidas a sectores específicos que generan oportunidades para diferentes grupos poblacionales.
“Pasa por varias capas, tenemos que entender que esto no es un problema sencillo. Lo primero es identificar cuáles son esos aspectos que hay que trabajar, algunos como el acceso al financiamiento, por ejemplo, de estas empresas más pequeñas, más desfavorecidas. Otra es la capacitación para que se tecnifiquen y tengan mayores niveles de productividad, de eficiencia y el otro gran tema es la apertura de mercados para que puedan exportar sus productos o servicios”, comentó Vargas. El 25% restante de los ingresos, equivalentes a ¢20 billones lo completaban cerca de 295 mil negocios entre micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).
Economistas opinan
Luis Vargas
“Hay que analizar si ese crecimiento de las empresas grandes se traduce en más empleo y un mayor poder adquisitivo para los hogares. También hay que mirar hacia aquellas que se quedaron estancadas que no están creciendo en sus ventas y las razones”.
Natalia Morales
“La concentración en el aumento de la producción y la disminución en la cantidad de empresas siempre son fenómenos que se estudian con cautela. El ideal siempre es una mayor diversificación en el parque empresarial. Una condición deseable es tener índices de concentración más bajos”.


