
Next Curve es una empresa costarricense que nació hace más de cinco años con la misión de desarrollar soluciones basadas en el Internet de las Cosas (IoT,por sus siglas en inglés), una tecnología que conecta dispositivos para recopilar datos y enviarlos a la nube.
Sin embargo, el mercado local todavía no estaba maduro para adoptar plenamente estas herramientas, por lo que la compañía evolucionó hacia un enfoque más integral, el cual es impulsar la transformación digital de las empresas mediante inteligencia artificial, analítica de datos e innovación tecnológica.
“Cuando empezamos, notamos que las empresas tenían otras prioridades antes de implementar el IoT. Nos dimos cuenta de que necesitaban resolver problemas de eficiencia, reducción de costos y optimización de procesos”, explicó la directora general de operaciones, Elizabeth Arroyave.
A partir de esa observación, Next Curve amplió su oferta de servicios. Hoy ofrece consultorías y diagnóstico tecnológicos que permiten a las compañías conocer su nivel actual de digitalización, definir hacia dónde quieren llegar y planificar cómo hacerlo.
Este servicio incluye una hoja de ruta que el cliente puede ejecutar con Next Curve o con otros proveedores.
No obstante, la empresa también identificó un segundo nicho, y son aquellas organizaciones que carecen de personal especializado o recursos suficientes para liderar procesos de innovación.
Para ellas desarrollaron el modelo de “innovación tecnológica como servicio”, donde un consultor asignado trabaja de forma mensual con los distintos departamentos de la empresa para identificar oportunidades de mejora, proponer proyectos y acompañar su implementación.
Otro de los pilares de la compañía es el desarrollo de soluciones personalizadas. A partir de problemas como mejorar la gestión de inventarios, medir la productividad o agilizar órdenes de despacho, Next Curve diseña e integra sensores, software y herramientas de monitoreo que permiten obtener información en tiempo real.
Esa data luego se analiza en dashboards (documento en el que se refleja una representación gráfica las métricas) dinámicos, lo que facilita la toma de decisiones.
La empresa también incursiona en la creación de agentes digitales como sistemas basados en modelos de lenguaje avanzado (LLM por sus siglas en inglés) que superan las funciones de un chatbot tradicional.
Estos agentes pueden automatizar procesos internos, atender consultas de clientes o realizar tareas predictivas en función de los datos.
Sus desarrollos se alojan en entornos de nube, principalmente en Amazon Web Services (AWS) o cuando el cliente lo requiere, en servidores locales mediante soluciones Edge, lo que garantiza flexibilidad y seguridad.
“La solución Edge es cuando alguien no quiere que esté en la nube, sino que esté dentro de su servidor privado por un tema de seguridad de la información”, explicó Arroyave.
En todos los casos, Next Curve realiza evaluaciones de ciberseguridad bajo un enfoque de “risk-based security”, es decir, una evaluación de cómo está la empresa en ciberseguridad y cuáles pueden ser los planes de mejora.
“Nuestra meta es que las empresas puedan incorporar tecnología de manera sencilla, escalable y rentable. No se trata de transformarse de la noche a la mañana, sino de hacerlo por etapas, con una guía adecuada”, sostuvo la representante.
Actualmente, la compañía cuenta con una plataforma propia de IoT llamada IoT Central, que permite conectar dispositivos, almacenar información en la nube y procesarla mediante analítica avanzada.
Esto posibilita integrar los datos de distintos proveedores en un solo tablero, simplificando la gestión y ofreciendo una visión global del negocio.
Next Curve trabaja principalmente en Costa Rica, pero ya ha desarrollado proyectos fuera del país.

