
Desde San Ramón de Alajuela, una empresa costarricense liderada por una mujer visionaria logró transformar el sector de los productos de limpieza en el país, apostando por la sostenibilidad sin sacrificar la eficacia ni la rentabilidad.
Se trata de Florex, una compañía pionera en el diseño, fabricación y comercialización de soluciones de limpieza ecológicas, cuyo modelo de negocio combina innovación, sostenibilidad ambiental, compromiso social y éxito empresarial.
La historia lleva nombre propio: Silvia Chaves, cofundadora y presidenta de Florex. Abogada especializada en derecho ambiental, Chaves ha desarrollado una carrera marcada por la investigación y su participación activa en foros nacionales e internacionales sobre sostenibilidad.
Un emprendimiento con causa
La empresa nació hace 15 años, cuando Silvia y su esposo, Carlos Araya, decidieron fundar una compañía con propósito ambiental. La decisión se originó a raíz de una situación vivida en otra de sus empresas de servicios de limpieza.
“Detectamos que los productos tradicionales estaban enfermando a nuestras colaboradoras. Lo que pretendíamos lograr con trabajo digno lo estábamos arruinando con enfermedades”, relató Chaves. A partir de ese hallazgo, la pareja emprendió un proceso de investigación para formular y producir sus propios insumos de limpieza, desarrollando así alternativas más seguras tanto para las personas como para el medio ambiente. De ese esfuerzo nació Florex.
Desde entonces, la empresa creció con la filosofía de ofrecer soluciones efectivas que no comprometan ni la salud humana ni la integridad del planeta. Hoy cuenta con un laboratorio propio donde diseña y prueba sus fórmulas, además de una planta de producción sostenible que opera con energía solar y un sistema eficiente de tratamiento de aguas residuales.
Cada etapa del proceso, desde la formulación del producto hasta su distribución, fue pensada para reducir el impacto ambiental y aumentar el bienestar social.
Generadora de oportunidades
Florex emplea de forma directa a 65 personas y genera decenas de empleos indirectos a través de su red de distribuidores y proveedores. Una de sus metas más firmes ha sido ofrecer oportunidades laborales a personas con acceso limitado a la educación formal, especialmente mujeres y jefas de hogar.
Sus productos están disponibles en cadenas de supermercados y tienen fuerte presencia en sectores como la hotelería, la industria alimentaria, los centros educativos y comerciales. Actualmente exportan a Guatemala y Panamá, con planes de expansión en otras regiones de Centroamérica.
Silvia Chaves no solo lidera una empresa, sino que también promueve activamente la participación de mujeres en espacios de toma de decisiones. Forma parte de varias organizaciones y juntas directivas en las que impulsa la igualdad de género y apoya a nuevas generaciones de emprendedoras.
Para ella, emprender con propósito sí es posible, pero requiere disciplina, preparación y una visión clara.
“Esto no es un salto al vacío. Hay que planear, medir, estudiar, pero también moverse, escuchar, adaptarse y actuar”, aconsejó.
La empresaria reconoce que liderar una empresa siendo mujer, y más en el sector industrial, continúa siendo un desafío en Costa Rica. Sin embargo, ha aprendido a equilibrar su vida personal, familiar, espiritual y profesional.
“Hoy comparto mis aprendizajes para abrir camino a las mujeres que vienen detrás. Esa también es parte de mi responsabilidad”, expresó.

