Empleado del ICE se quema con 480 voltios

   

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Pasó la III Cumbre de la Celac, por eso este fin de semana se realizaron en el Centro de Eventos Pedregal trabajos de limpieza. 15 funcionarios del ICE desinstalaban los cables que se colocaron semanas antes para este evento, cuando un fuerte golpe, chispas, llamas y gritos alertaron a los trabajadores de la institución.

Abelardo Hidalgo, uno de los trabajadores, guindaba del arnés que lo sujetaba en la altura y el fuego en su cara hizo pensar a sus compañeros en los peor.

Diego Chacón estaba a la par de Hidalgo en el momento de la emergencia. “Fue un gran susto. A uno aquí siempre le pasan cosas, pero de esa magnitud nunca, era una llama grandísima y en ese instante lo único en lo que pensaba era cómo soltarlo de donde estaba.

Siempre andamos con implementos de seguridad como zapatos, guantes, camisas especiales y hasta casco, además del equipo que nos asegura cuando tenemos que trabajar en las alturas, pero todo eso es complicado ponérselo, ahora imagínese quitárselo en medio de un momento como ese”, comentó.

Randall Cedeño vio todo desde abajo mientras gritaba que lo soltaran. “Fueron tres descargas y por lo general se escucha como un golpe que es muy fuerte y atemoriza a cualquiera, después se da la descarga, que puede ser hacia la estructura o la persona que esté cerca”, explicó.

Los trabajadores del ICE revisan cada detalle y se cercioran que no haya electricidad. “Eso es lo primero que hacemos, quitamos la electricidad por completo para poder trabajar, pero al parecer dentro del equipo viejo del lugar hubo una fase del tablero que no se identificó y generó una descarga de 480 voltios”, agregó Cedeño.

Hidalgo fue llevado al Hospital México por los dos trabajadores con quemaduras al lado izquierdo del cuello y la cara, ya que el casco que andaba se quemó. “Eso fue lo que lo salvó de que la tragedia fuera mayor”, aseveró Chacón.

Según relataron sus compañeros, estaba consciente pero adolorido. “Se descompensó un poco, sobre todo después de que bajó la intensidad, adrenalina y el susto del momento, pero venía estable”, declaró Cedeño, quien conducía.

Ellos decidieron meterlo al carro del ICE pero los oficiales de la Fuerza Pública que estaban dentro del complejo les pidieron que esperaran porque llamaron a la ambulancia.

Según Cedeño, esperaron más de 10 minutos, “por eso decidimos transportarlo nosotros, aunque me regañaron al llegar la hospital, pero uno en situaciones como esas lo primero que piensa es en el bienestar de los demás”.

Hidalgo y quien estaba a su lado fueron revisados de inmediato en el centro médico y se hallan estables.