
La elección de Gustavo Matosas como técnico de la Selección Nacional, inició con una escandalosa polémica en el seno de la Comisión Técnica de la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefutbol) y terminó con un aburrimiento del uruguayo.
Haciendo una cronología de algunos momentos claves en la elección de Matosas, tendríamos que remontarnos al 17 de julio del 2018 cuando se nombró al excapitán de la Sele, Erick Lonis Bolaños.
Sin embargo, poco más después de un mes: el 19 de agosto, el actual entrenador de Jicaral, Jeaustin Campos, revela supuestas amenazas de Lonis.
Esta situación provoca que tres días después la Federación decida sacar al exportero de la Comisión para el 29 de agosto presentar a José Jaikel como nueva cabeza.
Hasta este punto, ha pasado mes y poco más en el que, en medio de todo ese enredo, debían estudiar currículums de técnicos nacionales e internacionales. Entre ellos, el de Matosas.
Rodolfo Villalobos y miembros de la Comisión se reunieron con el uruguayo en Colombia. La conversación fue todo un éxito y los federativos regresaron ilusionados y con la contratación prácticamente hecha.
El 3 de octubre se confirma la contratación del sudamericano y es presentado el 9 del mismo mes.
No fue hasta enero del 2019 cuando Matosas inició a trabajar (o aburrirse) e hizo su primera convocatoria para enfrentar el amistoso contra Estados Unidos donde se perdió 2 a 0.
Posterior a eso, vivieron siete partidos más: derrotas contra Guatemala, Perú y Haití, dos victorias ante Nicaragua y Bermuda; así como el empate contra México.
Aquí es donde se aplica el viejo y conocido refrán: “Lo que mal empieza, mal termina”.