El próximo gobierno

Fernando Berrocal Exministro de Seguridad Pública

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

El próximo Gobierno de la República, no la tendrá fácil. ¡La tendrá dificilísima!

Veamos la realidad:

1. Según estimaciones internacionales de la CEPAL (que son científicas y creíbles) la economía decrecerá de un insuficiente 3.5% a un 3%.

2. Súmele, negativamente, los nuevos aranceles del 15% de acceso al mercado estadounidense y los aranceles del 100% a los chips y microprocesadores.

3. Modificar una férrea política cambiaria y neo liberal del Banco Central que está asfixiando a los exportadores y espantando al turismo internacional.

4. Las variables sociales, educativas, la salud y la infraestructura pública derrumbadas y un impresionante caos vial a todas horas del día.

5. Una violenta crisis de criminalidad e inseguridad nacional y ciudadana.

6. No hay inflación, pero el costo de la vida es altísimo y hasta vacacionar en las playas es un lujo de sectores de altos ingresos.

7. Una sociedad costarricense desilusionada, polarizada, apática en política y más fragmentada que en muchas décadas pasadas.

Como si fuera poco ese lastre, el futuro gobierno estará obligado a hacer los CAMBIOS estructurales y las REFORMAS constitucionales y legales que está necesitando la institucionalidad y el modelo de desarrollo de la II República.

Esta última responsabilidad será la más seria y patriótica que tendrá ese próximo gobierno y, para lograr resultados positivos, tendrá que implementar soluciones visionarias y, a la vez, pragmáticas y puntuales, gobernar con experimentados y competentes ciudadanos, así como recurrir a un diálogo democrático franco e inteligente con todas las fuerzas políticas y la sociedad civil organizada… para alcanzar Acuerdos Nacionales sostenibles o vamos a perder nuestra democracia y empobrecer aún más a Costa Rica, cuando fuimos y por muchas décadas, el modelo más exitoso de democracia funcional

y crecimiento económico con justicia social y oportunidades en América Latina.

No podrá ese futuro gobierno, como excusa inaceptable, echarle la culpa a los otros Poderes del Estado o a políticos de los últimos tiempos y gobiernos, ni falsear cínica y groseramente los logros que sí alcanzó por décadas esa II República y que produjo, digan lo que digan, una movilidad social sin precedentes históricos… y educación, salud pública, paz, trabajo, vivienda, bienestar económico, garantías sociales y oportunidades a varias generaciones de costarricenses y, también, a miles de exilados y refugiados de otros países. En esos cuatro años tendrá, de nuevo y con mucho trabajo, que sembrar confianza en el corazón del pueblo y comprarse de verdad la bronca del desarrollo económico con justicia social, para recuperar apoyo popular y así reformar lo malo y profundizar lo mucho bueno que queda de esta II República.

¡Tamaña y fundamental responsabilidad histórica!

¿Y usted, qué opina?