El problema de la inseguridad no es exclusivo de Puntarenas

Durante años, los Gobiernos de turno han prestado poca atención al tema de la inseguridad, que consideraron un subproducto de problemas más estructurales como la pobreza y la desigualdad.  Sin embargo, el aumento de los niveles de criminalidad registrado en las últimas dos décadas en todo nuestro país obliga a buscar caminos diferentes del enfoque […]

Las agujas y catéteres son el principal producto de exportación.

Durante años, los Gobiernos de turno han prestado poca atención al tema de la inseguridad, que consideraron un subproducto de problemas más estructurales como la pobreza y la desigualdad. 

Sin embargo, el aumento de los niveles de criminalidad registrado en las últimas dos décadas en todo nuestro país obliga a buscar caminos diferentes del enfoque tradicional que propone más policías, más penas y más cárceles. Para ello es necesaria una estrategia integral que no expanda aún más la red penal y que conciba la cárcel como el último recurso de una cadena de soluciones que incluya la prevención, los mecanismos de mediación, la indemnización a las víctimas y las penas alternativas.

Este aumento de la criminalidad y la violencia coincide con los problemas sociales más inmediatos que señalan los indicadores en zonas pobres, marginales, de miseria extrema y aquí es importante lo que analistas han venido señalando con insistencia: mientras no haya políticas públicas bien planificadas y específicas para resolver con inmediatez estos gravísimos problemas de seguridad, seguiremos transitando por una estrecha ruta gravísima y caótica sin retorno, democracias más consolidadas invierten sus presupuestos nacionales en materia de seguridad orientado a generar bases tanto para el crecimiento económico como para el aseguramiento de condiciones sociales de bienestar, con el propósito de mitigar y solucionar la inseguridad ciudadana.

Me molesta de sobremanera que los últimos acontecimientos nefastos de la juventud porteña matándose en las calles ni siquiera sea un tema de agenda nacional o bien un tema inmediato de atención en la agenda de nuestros 5 diputados de la provincia, el problema del aumento de la criminalidad no es solo un asunto de Puntarenas, lamentablemente ya es un tema PAÍS, que deber declarase YA como EMERGENCIA NACIONAL y que a hoy el Gobierno no ha resuelto con prontitud.

Hoy discutí con unos buenos amigos profesionales, que comparaban la situación que se ha venido dando en mi Cantón Central con los problemas de criminalidad de El Salvador , y que según ellos, lo que está sucediendo y pasando en Puntarenas se debe a que somos una provincia resignada a ser pobre porque queremos, obviamente que tal y como se los hice saber, esa visión mesetera, que no comparto nunca, refleja un total desconocimiento de nuestra realidad y que los muertos por efecto de la inseguridad ciudadana no son exclusivos de Puntarenas, los hay en todo el país y no necesariamente porque quieran ser POBRES.

*Abogado, excónsul