
Para la expresidenta del Banco de Costa Rica (BCR), Mónica Segnini, el mensaje que dio el gobierno con la destitución de quienes alertaron el caso del Cementazo es justamente “no denunciar”.
Según Segnini, es absurdo que se confirme que hubo un acto presuntamente incorrecto en la modificación de un acta del banco y a la vez sea removida quien dio parte del asunto.
“Pareciera que nos están cobrando la denuncia, el precio de denunciar fue la destitución”, indicó la empresaria a DIARIO EXTRA.
Manifestó que no cree que vaya a entablar una demanda por medio del Tribunal Contencioso Administrativo, como lo había valorado en otro momento.
Sin embargo, teme que situaciones que puedan presentarse en las directivas no se denuncien porque alguien vaya a decir que se contrapone a las normas de gobierno corporativo.
“No entiendo cómo el Consejo de Gobierno tomó 14 meses para repetir un informe que elaboró la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef)”, señaló.
A lo que agregó: “El mensaje para los demás directivos es que cuando alguien está cometiendo un hecho irregular tienen que quedarse callados. Lo que nosotros hicimos fue suspender a un gerente (Mario Barrenechea) y solicitar que se apartara una directiva, pero luego se nos señala por supuestamente debilitar un crédito (el Cementazo). ¿Debíamos callar en pro de guardar la cultura corporativa del banco?”, manifestó Segnini.
Segnini es solo una de los exdirectivos que fueron suspendidos en el 2017 por la administración Solís Rivera, cuando estalló el caso conocido como el Cementazo, que sacudió a la esfera bancaria, legislativa, política y judicial.
Se trató de un crédito de $30 millones a favor del empresario del cemento chino, Juan Carlos Bolaños, quien hoy se encuentra detenido.
Por su parte, el exdirectivo Francisco Molina prefirió no emitir criterio hasta ser notificado y hablar con su abogado, pero vía sus redes sociales, externó el mismo pensamiento que Segnini, en el sentido de que es un castigo por denunciar.
Este martes en Consejo de Gobierno, se anunció la destitución de los exdirectivos que no habían renunciado.