El Niño amenaza al sector ganadero

        Un decrecimiento en la producción de ganado se registró en el primer trimestre del presente año. Se estima que se trataría de aproximadamente 2.800 cabezas con respecto del mismo período del 2022.Así dio a conocer la Corporación de Fomento Ganadero (Corfoga), quien hizo un llamado al sector para estar alertas ante […]

 

 

 

 

Un decrecimiento en la producción de ganado se registró en el primer trimestre del presente año. Se estima que se trataría de aproximadamente 2.800 cabezas con respecto del mismo período del 2022.
Así dio a conocer la Corporación de Fomento Ganadero (Corfoga), quien hizo un llamado al sector para estar alertas ante la llegada del fenómeno de El Niño.
Anunciaron que se está haciendo un seguimiento de la evolución de la producción de carne bovina durante este año, en conjunto con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), ante los pronósticos del clima, que vaticinan hará todavía más calor con menor disponibilidad de agua.
“Las predicciones climáticas han determinado con alta probabilidad el desarrollo del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del 2023, esto implica sequias o disminución de lluvias en zonas de alta producción”, comentó Luis Diego Obando, director ejecutivo de la Corporación.
En el país existen 37 mil fincas con ganado y, en caso de confirmarse los pronósticos desde el sector se requiere un fuerte trabajo interinstitucional, advirtió la Corporación.
“Desde la Corporación Ganadera vemos con preocupación el impacto que pueda tener el sector por la entrada del fenómeno El Niño, particularmente en medio del invierno 2023, dado que son los meses donde se cuenta con mejor pastura y donde se obtienen mejores resultados en las ganancias de peso de los animales”, añadió Obando.
Parte del problema es que una situación de sequía o un incremento en lluvias puede degradar la calidad de la pastura comprometiendo la producción relativamente estable del primer trimestre.

FINCAS VULNERABLES

Aunque en ganadería se ha realizado un trabajo especializado para que los ganaderos implementen prácticas de sostenibilidad y adaptación en sus fincas, lo cierto es que el riesgo existe.
Fernando Vargas Pérez, viceministro de Agricultura y Ganadería, dijo que, desde hace muchos años, el sector productivo ha enfrenado cambios bruscos en las condiciones climáticas.
“Las personas productoras han desarrollado técnicas para adaptar sus sistemas productivos. El llamado es a que redoblen los esfuerzos y la vigilancia”, acotó.
La última ocasión en que se sufrió un fenómeno El Niño de gran magnitud fue en el año 2015 y tuvo importantes implicaciones en la producción en zonas específicas del país.
El trabajo de la política pública desde dicho año ha ido en la línea de mitigación y adaptación al cambio climático, no obstante, gran cantidad de fincas son vulnerables y están en proceso de transición hacia tecnologías más resilientes.
Las principales provincias productoras de ganado en Costa Rica son Alajuela, particularmente en la zona norte, y Guanacaste.
El país actualmente se abastece de carne y leche, por lo que es muy importante atender preventivamente dicho fenómeno, con el fin de que no haya afectación en la disponibilidad de productos para el consumidor.

ALGUNAS RECOMENDACIONES

Algunas recomendaciones para los productores ganaderos son:

• Contar con registros e inventario actualizado de los animales.
• Establecer bancos forrajeros de rápido crecimiento.
• Tener un sistema de riego de las fuentes de agua en finca.
• Mantener un uso correcto de los potreros.
• Medir la carga animal que pueda sostener la finca.
• Dar un adecuado tiempo para la recuperación de pastos.
• Contar con reservorios de agua.
• Proteger los mantos acuíferos.
• Crear accesos a sombra para los animales.
• Establecer saladeros móviles o en áreas sociales.

Fuente. Corfoga