El gigante asiático entre sabor y tabú

En unos meses Costa Rica celebrará 10 años de relaciones diplomáticas con China, que se establecieron en la segunda gestión del presidente Óscar Arias Sánchez con el propósito de que ambas naciones emprendieran una ruta trazada por la amistad y la admiración entre los dos países y con ello un legado cultural, tecnológico y de […]

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En unos meses Costa Rica celebrará 10 años de relaciones diplomáticas con China, que se establecieron en la segunda gestión del presidente Óscar Arias Sánchez con el propósito de que ambas naciones emprendieran una ruta trazada por la amistad y la admiración entre los dos países y con ello un legado cultural, tecnológico y de cooperación.

En el marco de esta fecha tan importante para las dos naciones, Grupo Extra emprendió un viaje al gigante asiático con el propósito de que los ticos conozcan un poco más de la cultura china. 

Mucho se habla de la gastronomía de China, que sin duda es parte de su identidad y riqueza cultural. En los mercados populares se vende lo mejor de sus productos, para algunos occidentales un tabú generado por lo que han escuchado.

Para los asiáticos estos significan identidad, cultura ancestral, sabor único, placer y orgasmo para el paladar. 

En este mercado ubicado en Pekín usted encontrará los manjares menos imaginados para los occidentales, pero más cotizados por los asiáticos, que logran llamar la atención de algunos turistas que se atreven a brincarse las barreras del tabú y experimentar nuevos sabores. 

Las brochetas son lo de hoy, durante nuestro recorrido encontramos de pollo, escorpiones vivos y serpiente, además de otras carnes que podrían llamarse exóticas.

Danna Nina Jiménez es turista y proviene de Bolivia, ella no perdió la oportunidad de probar la carne de serpiente. 

“Muy rica, no tiene grasa y es crocante. Esta visita fue la oportunidad perfecta para probarla, me encantó”, aseguró.

Leticia Abril, quien es ecuatoriana y vive en la capital Quito, durante su visita a los mercados prefirió abstenerse de la exótica propuesta gastronómica y eligió un elote asado. 

“Me gusta ver la propuesta de sabor muy colorida y poco tradicional en nuestros países. Al menos ya lo vi, no me lo contaron. No me siento preparada para probar algunos platillos”, indicó. 

Las brochetas en promedio tienen un valor de entre ¢1.000 y ¢2.000, y forman parte de las propuestas más accesibles para los lugareños y los turistas. 

Mientras que en los mercados se ofrecen los bocadillos ya listos, en los supermercados los encontrará un tanto más frescos.

 

PECERAS Y MÁS 

 

En las peceras están listas para ser escogidas las ranas y las tortugas que mejor se ajusten al gusto de los clientes.

Los animales los venden para consumo humano. Indistintamente de la especie o el lugar de venta, estos son criados en granjas, lo que garantiza su procedencia.

Barato no es, degustarlos resulta una inversión que se hace en los hogares chinos cuando llegan invitados y se quiere sorprenderlos. 

Los chinos son muy hospitalarios y se esmeran para que sus invitados la pasen bien, lo cual incluye en agenda amenos temas de conversación y no menos de siete platillos para degustar.

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