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En la realidad mediática de nuestro país se ha mencionado la existencia de la ideología de género en las Guías de Afectividad y Sexualidad que utilizará el Ministerio de Educación Pública el próximo año, pero poco se ha dicho sobre qué es esta ideología de género y por qué es una ideología.
LA TEORÍA DE GÉNERO
Es una concepción filosófica del ser humano que se basa específicamente en una idea sobre la sexualidad humana.
Es el análisis de la sexualidad según la antropología del existencialismo francés de los años 60.
En resumen, el hombre y la mujer son un producto ciego de la evolución material.
La incorporación de estas ideas al mundo de la mujer la hizo Simone de Beauvoir (1908-1986, la compañera sentimental del máximo exponente del existencialismo francés Jean-Paul Sartre) y que en su libro El segundo sexo (1949) escribió la frase que se ha convertido en un eslogan: la mujer no nace, se hace.
El desarrollo de esas ideas es la ideología de género, que elaboran intelectualmente varias mujeres a finales de los años 60 (Margaret Sanger; Shulamith Firestone, La Dialéctica de los sexos, 1970; Germaine Greer, The female eunuch, 1970; Kate Millet, Política sexual, 1969, etc.) que vienen a enseñar, siguiendo al materialismo sartriano, que en materia de sexualidad no hay nada que sea natural porque no hay nada que sea natural en el ser humano, la naturaleza no existe.
Por la influencia del análisis marxista en los pensadores de aquella época (la época de la revolución cultural del 68 -Wilhelm Reich, Herbert Marcuse-, la revolución sexual, el amor libre, del freudo-marxismo que se extendió por todas las universidades) afirmaron que todo lo que históricamente hemos asociado a la idea de sexualidad, incluyendo la feminidad y la masculinidad, es un producto cultural.
Notoria ha sido también la influencia del estructuralismo filosófico (Michel Foucault, Historia de la Sexualidad, 1976; y Jacques Derrida, entre otros).
Y para las feministas de género, una construcción cultural tremendamente negativa, porque es la que -según ellas- ha permitido la explotación de la mujer por parte del varón.
Afirman que decir que hay hombres y mujeres es solo un pensamiento machista para esclavizar a las mujeres al servicio de los hombres.
Y proponen una agenda política para la deconstrucción de toda la cultura: el lenguaje, el derecho, la moral, la familia, las normas jurídicas, la religión; para excluir la el dato natural de que la humanidad es dual: masculino-femenino.
Desean una sociedad basada no en el dualismo hombre-mujer, que forma familia, sino en lo que llaman la diversidad afectivo sexual. Ya no seríamos hombres y mujeres sino diversas configuraciones de la sexualidad: homosexual, bisexual, lesbiana, heterosexual, transexual, andrógino, intersexual, pansexual, etc.; cada uno lo que decida ser, al margen de que lo que su cuerpo sea (masculino-femenino).
Como afirma una de las más conocidas ideólogas de género de la actualidad en EE.UU., Judith Butler (El género en disputa: el feminismo y la subversión de la identidad, 1990) las palabras “sexo” y “género” ya no son sustantivos, sino… verbos; “ser hombre o mujer no es algo que se es, sino algo que se hace”.
Eso significa que el individuo, hombre o mujer, será lo que él o ella decidan decir y hacer: la sexualidad consiste en mi decisión de ser lo que quiero ser.
Nadie puede juzgar y decir: bueno o malo, natural o antinatural, conveniente o inconveniente, ese tipo de juicios son una opresión dictatorial contra la persona porque la única palabra válida es la de cada uno, creando él mismo la dimensión sexual de su personalidad con su pura voluntad, porque el cuerpo no nos dice nada.
¿POR QUÉ ES UNA IDEOLOGÍA?
Es claro que el género es una ideología: es una concepción del ser humano, pero muy alejada de la realidad. Para la visión humanista clásica de nuestra civilización el ser humano consiste en algo.
Es algo que nosotros no decidimos, tenemos una naturaleza que no la creamos nosotros.
Y qué sea bueno para ser un buen ser humano no lo decido yo.
Lo aprendo mirando a los seres humanos para conocer en qué consiste la naturaleza humana, yo no soy la fuente del bien y del mal.
Como se ve, la ideología de género es una visión del ser humano, contraria a la evidencia material más inmediata, contraria a la experiencia de vida de la inmensa mayoría de la humanidad, contraria a la experiencia histórica y al sentido común.
Las ideologías contemporáneas nos han demostrado que ideas absolutamente absurdas se pueden convertir en una fe.
El marxismo fue una fe, el nazismo fue una fe y cuánto daño hicieron.
Las ideologías hacen mucho daño porque son una fe irracional que motiva a las personas a actuar contra la evidencia de los hechos.
Esto es lo que está pasando hoy con la ideología de género.
La ideología de género, la ideología del siglo XXI, no tiene ningún modelo de Estado, de economía, de vida pública, sino que tiene un modelo de ser humano, nos dice cómo debemos ser cada uno en la dimensión sexual de nuestra personalidad.
Y le interesa la política no para configurar el Estado sino para imponernos desde el poder esa visión del ser humano.
Tiene la pretensión de servirse del poder para imponer esa visión del ser humano y por eso la ideología de género nos afecta a todos, porque todos somos seres humanos.