El día que Edgar Silva paralizó a Costa Rica: Así recuerda la transmisión del 9/11

En entrevista con Grupo Extra

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El periodista Edgar Silva, uno de los comunicadores más apreciados del país, recordó en el programa En Contexto de Grupo Extra cómo vivió la jornada del 11 de setiembre de 2001 desde el set de Buen Día.

Aquella mañana, la rutina televisiva dio un vuelco radical cuando la noticia de un ataque en Nueva York irrumpió en plena transmisión en vivo.

Silva relató que, minutos antes de tomar el aire, el noticiero matutino informó sobre la colisión de una supuesta avioneta contra la primera torre del World Trade Center.

Foto: AFP.

Al recibir el pase a las 7:30 a. m., el periodista sospechó de inmediato que no se trataba de un accidente común.

“Yo dije: ‘Qué raro que una avioneta choque contra un edificio tan alto. Eso no es normal y más bien tiene características de algún terrorismo'”, recordó.

Poco después, mientras entrevistaba a un médico, la dirección de producción le confirmó la noticia por el audífono, obligándolo a interrumpir el segmento para dar el anuncio al país.

“Abruptamente me dicen por el audífono: ‘Edgar, otro avión acaba de pegar con las Torres Gemelas’. Entonces yo interrumpo al doctor: ‘Perdón, doctor, vamos a interrumpirle porque en este momento me están comunicando que un segundo avión ha chocado contra la otra Torre Gemela, vamos a la imagen’. Y a partir de ese momento comenzamos una transmisión ininterrumpida”, aseguró.

Monitores, inmediatez y una coincidencia personal

Durante la cobertura, que se extendió de manera continua hasta pasadas las 9:00 p. m., Silva asumió un rol clave en la mesa de redacción, traduciendo y monitoreando en tiempo real las señales internacionales de cadenas como CNN, ABC, NBC y CBS.

“Como a las 11:30 de la mañana llega doña Pilar y me dice: ‘Te quedas sentado ahí, el almuerzo te va a llegar acá, no te mueves de aquí’. Y en efecto, les juro que solamente al baño tenía tiempo para levantarme”, recordó sobre la vorágine informativa de esa jornada.

Más allá del reto profesional, el acontecimiento tuvo un fuerte impacto personal para el comunicador.

Foto: AFP.

Apenas un mes antes, el 11 de agosto de 2001, Silva había estado de luna de miel en Manhattan caminando al pie de las mismas estructuras.

“En el fondo yo decía, ‘Dios mío, ¿y si nos hubiera tocado a nosotros?’ (…) Hubo ese sentimiento, no sé si decir gratitud (…) Hubo una sensación inmediata de que el mundo va a cambiar hoy. Y, en efecto, el mundo cambió ese día”, concluyó.