
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Inec), la tasa de desempleo se situó en 6,7% durante el trimestre de diciembre del 2025, enero y febrero del 2026. Dicha tasa es altísima e inaceptable. Si no hay trabajo, no puede haber ingreso. Por tanto, una alta tasa de desempleo promueve la pobreza, estimula la delincuencia y aumenta la desigualdad.
Como contraste, Singapur tiene una tasa de desempleo del 2,0%. Costa Rica puede aspirar a una tasa de desempleo como la de Singapur. Sin embargo, para ello necesitamos cambiar nuestra política económica. Solo la inversión privada puede generar empleo. Cuando un empresario invierte, una parte lo hace en capital físico y otra en capital humano. Por tanto, cuando una tasa de desempleo es alta es porque el país no cuenta con un clima apto para atraer suficiente inversión que absorba la mano de obra desempleada.
El sector público no crea empleo, sino que, por el contrario, lo destruye. Esto es así porque el salario del burócrata se financia con impuestos que le arrebata al sector productivo. Es decir, cada empleo que “crea” el sector público, se financia destruyendo una cantidad mayor de empleos en el sector privado.
Por otra parte, la población ocupada nacional fue 2,32 millones de personas, de las cuales 826 mil (36%) laboran en el sector informal de la economía. Otra cifra lamentable.
Ya la Economía (ciencia) ha dado la respuesta a las condiciones que generan empleo. Es decir, para generar empleo no hay que descubrir el agua tibia, ni contratar consultores, ni crear ministerios, ni recurrir a la OCDE por asesoría.
Para reducir el desempleo solo se necesita implementar políticas económicas que favorezcan la atracción de inversión. Para ello necesitamos: cerrar la mayoría de las entidades públicas que solo sirven para estorbar al sector productivo; necesitamos reducir y eliminar impuestos, reducir la burocracia, llevar todos los aranceles a cero (libre comercio), reducir las cargas sociales, cerrar el banco central (Quitar la potestad que tiene el gobernante de emitir dinero y permitir la libre oferta y demanda de dinero), acabar con el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) (que las universidades se financien con la matrícula), sustituir los regímenes de pensiones de reparto por regímenes de cuentas individuales como en Chile y romper monopolios (Recope, Fanal), monopsonios (ICE en el mercado de generación eléctrica) y oligopolios (Sistema financiero, mercado de seguros y operadora de pensiones) creados por ley.
La evidencia demuestra que aquellos países donde operan más los mercados libres son los que tienen menores tasas de desempleo y salarios más altos.
No seamos mediocres festejando una tasa de desempleo del 6,7%. Tengamos dignidad y exijamos políticas que lleven el desempleo al 2%.