
El desarrollo de cultivo comercial de camarones marinos (Litopenaeus vannamei) en estanques de producción en Costa Rica se inició en la década de los años 1970. Esta actividad ha estado relacionada con la evolución del cultivo en el continente americano especialmente Ecuador. En Costa Rica se ha desarrollado en la Costa Pacífica localizada en el anillo del Golfo de Nicoya, la cual ha estado íntimamente ligada con la producción de sal, también existen algunas fincas en el área de Quepos y de Sierpe.
Actualmente se contabilizan 1.500 hectáreas (Ha) de espejo de agua que producen aproximadamente 3.750 toneladas de mercancía (TM) de camarón convencional por año. También se produce camarón de forma orgánica para el mercado de exportación. Se estima que la actividad genera alrededor de 17.500 empleos entre directos e indirectos. Una buena parte de estos empleos se genera en la ciudad de Puntarenas donde están localizadas las plantas procesadoras en donde se realiza el pelado y empaque del camarón para mercado nacional y de exportación. En dicha actividad participa alrededor del 70% de mano de obra femenina, muchas de ellas son jefas de hogar.
En los últimos días ha estado de nuevo en la palestra de la opinión pública la discusión para autorizar de nuevo la pesca de arrastre del camarón actividad que fue declarada inconstitucional hace una década, ya que las artes de pesca que se usan para este propósito se consideran destructivas en el fondo marino.
Existe una excelente oportunidad para todos aquellos interesados en incursionar en la producción del camarón, ya sea en estanques o en jaulas en el mar. De esta manera se vendría a solucionar la discusión que existe sobre los inconvenientes ambientales señalados a la pesca de arrastre por científicos de la UCR y la UNA. La producción de camarón en estanques se puede hacer de una manera sostenible dígase respetuosa del medio ambiente, con un enfoque social y económico que pueden ser medibles y auditables.
La triada Procomer, Comex y Cinde tienen en la acuacultura del camarón una excelente oportunidad para hacer con esta industria una excelente demostración de cómo llevar la inversión extranjera directa a las zonas rurales en donde sabemos hay una gran necesidad de empleo y desarrollo. Existe también la posibilidad de hacer encadenamientos con la industria ya establecida en la ciudad de Puntarenas para darle valor agregado al producto y exportar tanto camarón convencional como orgánico. Para lograr este objetivo es necesario el apoyo técnico, así como la transferencia de tecnología a la industria camaronera para mejorar su productividad. Se necesitan también líneas de crédito flexibles de la Banca para el Desarrollo con intereses razonables, así como una solución definitiva a la situación legal en que se encuentran algunas de las fincas que se dedican a esta actividad como consecuencia de la Ley No. 9814, “Ley para regular la producción sostenible de sal y camarón en la modalidad convencional y orgánica”.
La acción coordinada del estado a través de sus instituciones: MAG, Incopesca, Inder, Comex, Minae con una participación activa y de la mano con el sector privado desde la Cámara Nacional de Productores de Camarón (Caprocam) es un compromiso moral e ineludible que el Gobierno debe asumir para mejorar las condiciones socioeconómicas de las poblaciones costeras.
*Vicepresidente CNAA, Miembro Junta Directiva Caprocam